El pregrado ya no empieza a los 18: la nueva ruta para acceder a la educación superior
El pregrado ya no empieza a los 18: la nueva ruta para acceder a la educación superior CONTINUIDAD DE CONTINUIDAD DE UDIOS El pregrado ya no empieza a los 18: la nueva ruta para acceder a la educación superior 2 Marzo sigue siendo un mes clave para ingresar a la educación superior: programas Advance, reconocimiento de estudios previos y modalidades flexibles permiten completar la formación o acceder a una segunda titulación. Por Ccina Iberti a educación superior ya no se organiza únicamente en torno al ingreso inmediato después de la enseñanza media. Durante décadas, el camino parecía relativamente claro: terminar el colegio y comenzar una carrera. Hoy, sin embargo, ese esquema está cambiando. Según datos del Servicio de Información de Educación Superior (SIES), 14 de cada 100 estudiantes de pregrado tiene más de 35 años, un segmento que creció 68% entre 2021 y 2025. En paralelo, la modalidad a distancia representa cerca del 14% de la matrícula de pregrado y aumentó 131% en ese mismo período. Este crecimiento no se limita a un tipo de institución. Lo que comenzó como una oferta más visible en algunas universidades, bajo el concepto Advance, hoy se extiende también a institutos profesionales, ampliando el alcance del modelo.
Este fenómeno forma parte de una transformación más amplia: la diversificación del pregrado y el aumento de estudiantes con trayectorias no lineales. "La modalidad Advance se ha consolidado porque responde a cambios profundos en el perfil de los estudiantes.
Hoy existe una gran cantidad de personas que iniciaron estudios técnicos o universitarios, pero que ingresaron tempranamente al mundo del trabajo o no pudieron terminar su carrera", señala Martín Meister, director general de Admisión de Postgrados y Advance de la Universidad San Sebastián.
El informe Trends in Adult Learning 2025 de la OCDE muestra que cuatro de cada diez adultos entre 25 y 64 años participan anualmente en actividades de aprendizaje formal o no formal, y que casi uno de cada cuatro declara haber querido formarse más, pero no pudo hacerlo por falta de tiempo o costos. "Más que una tendencia coyuntural, estamos frente a un cambio estructural en quiénes acceden a la educación superior. Hoy una parte relevante de la matrícula corresponde a adultos que trabajan y buscan continuar su formación para mejorar sus oportunidades laborales", agrega Meister.
Una lectura similar plantea Nicolás Ocaranza, vicerrector académico de AIEP: "Hoy en una misma sala de clases conviven jóvenes que ingresan por primera vez con adultos que ya trabajan, buscan reconvertirse profesional--AR_--_----_--_--_--_---------O I[I[K[K[KKÁ Estos programas ya no son una alternativa excepcional.
Responden a un perfil de estudiante distinto: personas que iniciaron estudios y no los concluyeron, técnicos que buscan avanzar hacia un título profesional o profesionales que optan por una segunda titulación. ¡AMP 'LIDAD En A z UN ol ÓN TECHO A A mente o avanzar hacia un título profesional.
Eso obliga al sistema a diseñar trayectorias formativas más flexibles y adaptadas a distintas etapas de la vida". En ese escenario, la expansión de programas formales con mayor flexibilidad aparece como respuesta a barreras estructurales concretas que enfrentan muchas personas para continuar estudiando, como la falta de tiempo, los costos asociados o la dificultad de compatibilizar estudios y trabajo. Un concepto, varias formas de estudiar Aunque el concepto Advance se ha instalado con fuerza en la educación superior chilena, no existe una definición única ni un modelo homogéneo. En términos generales, se trata de programas diseñados para personas que ya cuentan con estudios previos o experiencia laboral y que buscan avanzar en su trayectoria profesional en menos tiempo que una carrera tradicional. Su rasgo central es el reconocimiento de aprendizajes, ya sea mediante la convalidación de asignaturas cursadas anteriormente o a través de la evaluación de competencias adquiridas en el mundo laboral. Esto permite acortar parte del trayecto formativo sin alterar el perfil de egreso. La lógica que sustenta este tipo de programas tampoco es nueva a nivel internacional.
En sistemas como el estadounidense o el europeo, estas ofertas suelen enmarcarse en europeo, estas ofertas suelen enmarcarse en europeo, estas ofertas suelen enmarcarse en europeo, estas ofertas suelen enmarcarse en "Hoy en una misma sala de clases conviven jóvenes que ngresan por primera vez con adultos que ya trabajan" Nicolás Ocaranza, AlEP Nicolás Ocaranza, AlEP Nicolás Ocaranza, AlEP Nicolás Ocaranza, AlEP Nicolás Ocaranza, AlEP "Más que una SnCSnca. "Más que una SnCSnca. superior" Martín Meister, U. San Sebastián de cada 100 alumnos 2 a a a a He e e35a Ñ OQ Pd.
El pregrado ya no empieza a los 18: la nueva ruta para acceder a la educación superior programas de degree completion o en políticas de reconocimiento de aprendizajes previos orientadas a adultos que buscan completar estudios superiores sin partir desde cero.
Universidades como Harvard, por ejemplo, ofrecen licenciaturas para estudiantes adultos a través de su Harvard Extension School, donde es posible completar un grado universitario ---como el Bachelor of Liberal Arts-con modalidades flexibles y transferencia de créditos de estudios anteriores. Esta escuela fue creada en 1910 precisamente con el objetivo de ampliar el acceso a la educación universitaria para estudiantes adultos. "El reconocimiento de aprendizajes previos no puede entenderse como una simple convalidación administrativa. Implica evaluar con rigor lo que una persona ya sabe y puede demostrar, para asegurar que el perfil de egreso sea el mismo que el de cualquier otra vía de formación", señala Nicolás Ocaranza. Además, bajo una misma etiqueta conviven formatos institucionales distintos. En el ámbito universitario, estos programas conducen a licenciatura y título profesional; en institutos profesionales, a título profesional sin grado académico. Carreras para continuar estudios o cursar una segunda titulación Estas modalidades también se reflejan en el tipo de carreras que hoy se ofrecen bajo este formato. A diferencia de una carrera tradicional que dura cinco o seis años, estos programas tienen una duración más corta, que suele estar en los seis semestres. Además, ofrecen formatos más flexibles --como clases online, semipresenciales o en horarios vespertinosque permiten compatibilizar los estudios con el trabajo. los estudios con el trabajo. La disponibilidad de programas no se distribuye de manera homogénea entre todas las disciplinas. En general, se concentra en áreas donde es posible reconocer formación previa o experiencia laboral y donde existe demanda sostenida por profesionales. En ese escenario destacan las carreras vinculadas a tecnología e ingeniería --como informática, ciencia de datos, automatización, ingeniería industrial o eléctricaademás de programas asociados a construcción y minería. También tienen una fuerte presencia las áreas de negocios y gestión, con carreras como ingeniería comercial, administración de empresas, contabilidad, control de gestión o administración pública. En menor medida, la oferta se extiende a disciplinas sociales, educativas y de salud, como psicología, trabajo social, educación, psicopedagogía, fonoaudiología o entrenamiento deportivo. Las cifras del mercado laboral ayudan a explicar esta concentración.
De acuerdo con datos de empleabilidad y remuneraciones del portal Mi Futuro del Ministerio de Educación, muchas de estas carreras presentan niveles de empleabilidad superiores al 85% durante el primer año de egreso, además de ingresos que superan el millón de pesos mensuales y que aumentan en los primeros cinco años de titulación. Más que una lista amplia de programas, este patrón refleja un rasgo del sistema.
Las decisiones suelen concentrarse en disciplinas con fuerte conexión con el mundo laboral, ya sea para avanzar desde una formación técnica hacia un título profesional o para adquirir una nueva especialización que permita cambiar de área o mejorar la proyección profesional..