CARLOS MARTNER ESPACIOS PÉTREOS
CARLOS MARTNER ESPACIOS PÉTREOS Piscina Chacarillas, hoy Antilén, inaugurada en 1971, inaugurada en 1971, inaugurada en 1971, inaugurada en 1971, inaugurada en 1971, MARTNER O al na DJ E al A ESPACIOS PEPREOS th A EN 2026 SE CUMPLEN CIEN AÑOS DEL NACIMIENTO DEL ARQUITECTO, EN CUYA OBRA PAISAJÍSTICA EL USO DE LA PIEDRA TUVO UN ROL PROTAGÓNICO. EN SU NIÑEZ, LAS SINGULARES FORMACIONES ROCOSAS EN LA PLAYA DE CONSTITUCIÓN LLAMARON SU ATENCIÓN, ASÍ COMO EL MATERIAL PETREO UTILIZADO EN LAS ESTACIONES DEL FUNICULAR DEL CERRO SAN CRISTÓBAL. LA PIEDRA, ELEMENTO SÓLIDO, ETERNO Y OMNIPRESENTE EN EL PAISAJE CHILENO, DISTINGUIRÍA LOS ESPACIOS CREADOS POR CARLOS MARTNER, COMPLEMENTADOS CON EL TRABAJO DE MARÍA, SU HERMANA MURALISTA. Por Gonzalo Yávar. CARLOS MARTNER ESPACIOS PÉTREOS Cristóbal, pidió a Carlos Martner el diseño de la primera piscina pública emplazada en el Parque Metropolitano.
El arquitecto, que trabajaba en la Dirección de Arquitectura del Ministerio de Obras Públicas, también era integrante de la Junta de Vigilancia del Cerro, agrupación establecida en 1961 para la administración, seguridad y regulación del comercio ambulante dentro del parque. La piscina se ubicó en un espacio de cuatro mil metros cuadrados en la ladera norponiente del cerro.
Al poco tiempo de iniciar las faenas, se encontraron con un gran macizo de de iniciar las faenas, se encontraron con un gran macizo de de iniciar las faenas, se encontraron con un gran macizo de piedra que Carlos Martner decidió conservar e integrar al proyecto: "Hay que dejarlo, es muy bello". El terreno, con una fuerte pendiente, fue dividido por un muro curvo en dos planos horizontales. Las piedras extraídas se fueron reordenando para formar un gran mural. María Martner, artista y hermana de Carlos, junto a un grupo de experimentados canteros del cerro, llevaron a cabo la imponente obra. Esta representa la unión entre los pueblos azteca y mapuche. Fue diseñada por el arquitecto y pintor mexicano Juan O' Gorman, autor del icónico mural que recubre las cuatro caras de la Biblioteca Central de la UNAM. El mural fue posible gracias a una donación de la Embajada de México.
En la revista En Viaje de diciembre de 1965, publicada meses antes de la inauguración de la piscina Tupahue, se informa sobre la oferta de locomoción colectiva hasta la misma piscina, "a base de liebres y es posible que un trencito prolongue su recorrido hasta ella". Una cantera adyacente. CARLOS MARTNER ESPACIOS PÉTREOS a la piscina fue habilitada como estacionamiento para trescientos automóviles. Martner aspiraba a "naturalizar la arquitectura", incorporando variables geográficas y climáticas del entorno, y trabajando con los materiales que ofrece.
Al mismo tiempo, buscaba "arquitecturizar el paisaje", dotando de atributos arquitectónicos a un lugar en que se impone la fuerza de la naturaleza. dk Carlos Martner García, conocido como "Calico" por sus amigos, colegas y estudiantes, nació en Santiago en 1926. Daniel Martner, su padre, de profesión economista, provenía de una familia de inmigrantes alemanes. Fue elegido rector de la Universidad de Chile durante un breve período entre 1927 y 1928. Camila García, su madre, era una mujer copiapina que pintaba y tocaba el piano. De pequeño vivió con sus padres en Cauquenes. El arquitecto atribuía su gusto por la naturaleza a aquella etapa de su vida. En viajes a la cercana Constitución descubrió tempranamente la belleza de la piedra. Se fascinó con aquellas rocas escultóricas que parecen emerger del mar y que dominan el paisaje del balneario maulino. Martner estudió en colegios públicos en Talca y en Cauquenes. Luego que la familia se trasladara a Santiago, prosiguió sus estudios en el Instituto Nacional y en el Colegio Alemán. Ya en la capital, observaba en sus paseos al cerro San Cristóbal el uso de la piedra en espacios públicos de la ciudad. El torreón medieval diseñado por Luciano Kulczewski el año 1925 como estación del funicular era el mejor ejemplo.
Un joven de trato amable, de pocas palabras y profundos Un joven de trato amable, de pocas palabras y profundos ojos azules, ingresó a los 20 años a la carrera de Arquitectura en la Universidad de Chile. Al poco tiempo dicha carrera experimentaría una gran reforma, que dio paso a nuevas generaciones con visión renovada de la profesión y conscientes de la perspectiva social que implicaba su ejercicio.
El nuevo plan de enseñanza concebía la arquitectura como el fruto de la integración de tres grandes elementos: el hombre (función), la naturaleza (ambiente) y el material (estructura). El arquitecto Ventura Galván, director de la Escuela de Artes Aplicadas de la Universidad de Chile, fue uno de los profesores que despertaron el interés de Carlos Martner por el paisajismo. El académico era admirador de Frank Lloyd Wright, arquitecto norteamericano autor de la famosa "Casa de la Cascada", en Pensilvania. Una vivienda diseñada para integrarse perfectamente al ambiente que la rodea. Ventura Galván enseñó a Martner la técnica de la acuarela, en tanto que el reconocido pintor Camilo Mori fue su profesor de dibujo. El proyecto de título con que Carlos Martner se tituló de arquitecto en 1954 consistió en el diseño de una población obrera para 16.000 habitantes en San Miguel. Propuso una solución a las tomas de terreno, la mayor parte ocurridas en esa década en aquella comuna. Poco después, participó junto a otros profesionales en el proyecto del Teatro Mineros de Lota, inconcluso debido a la crisis del carbón. Considerado como la primera obra del movimiento moderno de arquitectura en el Biobío, es Monumento Histórico Nacional desde 2009. En el tiempo en que Carlos Martner estudió arquitectura, los contenidos relacionados con el diseño paisajístico no. CARLOS MARTNER ESPACIOS PÉTREOS artista María Martner. eran parte de la enseñanza formal. Tiempo después, en 1970, la Escuela de Diseño abrió sus puertas en la Universidad de Chile. La carrera tenía diversas menciones, como Espacios Interiores, Textil, Gráfico e Industrial.
También se creó la mención en Paisajismo, que tuvo entre uno de sus impulsores a Martner, quien ejerció como académico en la institución. "Muchos alumnos concurren a la carrera de Arquitectura con las cualidades de apreciación estética del paisaje dormidas". Carlos Martner se refiere a la escasa sensibilidad que tenían los estudiantes de Arquitectura respecto del paisaje y la naturaleza en el libro "Carlos Martner: Arquitectura y Paisaje", de los arquitectos Humberto Eliash y Miguel Laborde. El profesional agrega que son los profesores los que deben "enseñarles a ver" a los jóvenes y resaltar su importancia. ** Carlos Martner realizó proyectos de paisajismo fuera de la Capital. Al recorrer la avenida O'Higgins de Chillán Viejo, los añosos plátanos orientales que la flanquean por cuadras de pronto desaparecen. La bóveda arbórea da paso a un espacio abierto, una gran explanada de pavimento, piedra y césped. Atrás, como un gran marco vegetal, el verdor de araucarias, palmeras, liquidámbares, entre otras especies. A Martner le fue encargado en 1968 diseñar y ejecutar un parque que señalaría el punto exacto donde nació Bernardo O'Higgins. De la casona original emplazada en el lugar donde Isabel Riquelme dio a luz en 1788 no quedaban mayores indicios. Había sido demolida en 1930 luego de sucesivos terremotos. terremotos. CARLOS MARTNER FUE UNO DE LOS IMPULSORES DE LA MENCIÓN EN PAISAJISMO DE LA CARRERA DE DISENO DE LA UNIVERSIDAD DE CHILE, LA QUE ABRIO SUS PUERTAS EN 1970. El arquitecto proyectó un espacio para la conmemoración del suceso con fuerte carga simbólica. Un lugar solemne, propicio para la realización de ceremonias o desfiles, que requería estructuras duraderas hechas en materiales como la piedra. En el centro del parque, un impresionante mural de piedra de sesenta metros de largo fue realizado, tal como en la piscina Tupahue, por María Martner. En la obra se representan diversas etapas de la vida de Bernardo O'Higgins plasmadas en piedra. "El mural pétreo, obra genial de María Martner, y los árboles y arbustos nativos que lo envuelven. La escultora utilizó piedras del río Ñuble para la representación asentada en el armado metálico ingeniado por el arquitecto", señala Marco Aurelio Reyes, historiador y académico de la Universidad del Biobío. La obra incorpora cuarzo, jaspe, piedras naturales sacadas de ríos cercanos y lapislázuli traído de la Región de Coquimbo, entre otras piedras multicolores. El parque sufrió modificaciones luego de su inauguración, el 25 de febrero de 1973. "Con el tiempo la obra monumental.
CARLOS MARTNER ESPACIOS PÉTREOS Pérgola y. pileta _ de-piedra: "Parque Violeta Vestigios de la vivienda donde. ;, nació Bernardo O'Higgins, que a tue demolida en 1930: 3 s EL ARQUITECTO DISEÑÓ UN PARQUE QUE INDICA EL SITIO EXACTO DONDE NACIO BERNARDO OHIGGINS, EN EL CENTRO DE CHILLAN VIEJO.
Parra: Parra: se ha ido enriqueciendo con el mausoleo donde descansan los restos de Isabel Riquelme y Rosita O'Higgins, madre y hermana del Libertador", agrega Marco Aurelio Reyes, autor de "Crónicas Chillanejas". En 2015, el mural fue declarado Monumento Nacional y en 2024 inició su proceso de recuperación. "El Ministerio de Obras Públicas ha realizado una obra de restauración del mural, completándolo con una pileta iluminada que contribuye a destacar el mural y su magnificencia". El parque, ubicado en el centro de Chillán Viejo, "ha logrado conformarse en un punto de intensa sociabilidad para los habitantes, donde se celebran fiestas ciudadanas durante el año", concluye el historiador.
Junto a su hermana María, Carlos Martner concretó un proyecto de parque cuya función primordial es la conmemoración y que lleva con justicia su adjetivo: monumental. *e* Los propios trabajadores del Parque Metropolitano propusieron en 1970 transformar un viejo estanque en desuso Ubicado en la cima del cerro Chacarillas en una nueva piscina pública. Querían un lugar donde acudir junto a sus familias en los tórridos veranos capitalinos. El valor de la entrada a la piscina Tupahue, inaugurada cuatro años antes en el vecino cerro San Cristóbal no estaba a su alcance.
El arquitecto Carlos Martner sería nuevamente el encargado de diseñar un balneario para el Parque Metropolitano, que fue rebautizado en 1976 como Piscina Antilén (donde hay sol, en mapudungun). Tras dos meses de iniciadas las faenas, el balneario abrió en forma provisional en el verano de 1971. El antiguo estanque dio paso a una moderna piscina de líneas irregulares de noventa y dos metros de largo por veinticinco de ancho. Apenas inaugurada, comenzaron a llegar multitudes hasta el Parque Metropolitano, especialmente niños. La noticia de su inauguración se difundió por la capital, por lo que no solamente acudieron los hijos de los funcionarios del parque. Hubo quienes treparon por las empinadas laderas de los cerros para luego zambullirse en las aguas contenidas en la piscina de la entonces piscina de Chacarillas. El entusiasmo era tal que algunos se sumergían vestidos. Las tareas relacionadas con la ejecución del proyecto, lideradas por Carlos Martner, comenzaron con la instalación de filtros y bombas de agua. Se llevaron carrocerías de buses antiguos, las que cumplieron la función temporal de baños, camarines y oficinas. Las instalaciones definitivas fueron estrenadas tiempo después. Gracias a la estratégica disposi. CARLOS MARTNER ESPACIOS PÉTREOS 4. Anfiteatro de piedra. Parque Violeta Parra. 2, Vista hacia la cordilera desde el mirador Los Gemelos. Parque Metropolitano. 3. Recorrido arbolado en el Parque Violeta Parra. 4. Los arquitectos Carlos Martner, Sergio Bravo, Maco Gutiérrez y Betty Fishman. Proyecto Teatro de Lota. 5. Fuente y avenida de palmeras. Parque Violeta Parra. Violeta Parra. AL INTERIOR DEL PARQUE METROP ción respecto de la piscina de los nuevos camarines, diseñados por el arquitecto, estos permitieron el ingreso solo a bañistas con ropa adecuada y luego de pasar por una ducha. El popular balneario de Chacarillas, hoy Antilén, fue todo un éxito. Se hizo necesario controlar el ingreso durante los fines de semana, que alcanzaba a unas tres mil personas. Las piscinas del Parque Metropolitano estuvieron entre los primeros proyectos de carácter paisajístico realizados por el Ministerio de Obras Públicas. La entidad logró un acuerdo con el Departamento de Diseño de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile para llevar a cabo las obras. Martner aprovechó la roca del cerro excavada para hacer terrazas, pavimentos y otras instalaciones.
Una de las rocas fue utilizada para el ingreso del agua en forma de cascada, mientras que una especie de portal hecho de piedra, que alude a edificaciones precolombinas, dividió la zona de baño de adultos y niños. Desde la piscina, las espectaculares vistas panorámicas del valle del Mapocho se apreciarían desde entonces entre el follaje de los numerosos árboles plantados. El arquitecto contó con la asesoría de diseñadoras paisajistas universitarias para la selección de las especies y su ubicación. Un solitario árbol se convirtió en protagonista del nuevo balneario diseñado por Carlos Martner. Un espino (Acacia caven), erguido en un montículo de piedra junto a la nueva piscina y junto al mástil de una gran bandera. El arquitecto no hizo más que respetar el espacio donde esta especie vegetal habita desde tiempos remotos. Los elementos propios del lugar tuvieron un papel clave en cada proyecto de Martner.
El arquitecto justifica su incorporación y puesta en relieve en el diseño de la piscina: "El espino, un árbol nativo de esta zona, había crecido naturalmente aquí". UNA DE LAS AVENIDAS LITANO LLEVA DESDE 2017 EL NOMBRE DE CARLOS MARTNER *kk Tras el Golpe militar de 1973, Carlos Martner decidió autoexiliarse en México. Había participado en proyectos emblemáticos del gobierno anterior, como el Parque Monumental Bernardo O'Higgins en Chillán Viejo y como parte del equipo a cargo de la remodelación del Parque Cousiño en Santiago.
Este último fue reinaugurado como Parque O'Higgins en 1972 e incluyó nuevos espacios como "El Pueblito". En Ciudad de México trabajó haciendo clases en la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco (UAM), donde junto a otros profesores formó el plan de estudio de la Escuela de Arquitectura y Diseño. A comienzos de los noventa, durante el gobierno de Aylwin, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo inició su programa de Parques Urbanos. Formaba parte de una política de mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de comunas periféricas de la Región Metropolitana. Carlos Martner, ya de vuelta en Chile, integró el cuerpo de académicos de la Escuela de Ecología y Paisaje de la Universidad Central. Un grupo de ellos, incluido Martner, estuvo a cargo del diseño y ejecución del parque Violeta Parra, inaugurado en enero de 1995. Área verde ubicada en la comuna de Lo Espejo y junto a la Autopista Central. Se buscó un diseño coherente con la realidad de sus futuros usuarios. A partir de la aplicación de una metodología de diseño participativo, se concluyó que había una necesidad de acceso a la cultura por parte de los vecinos. El parque contaría con un anfiteatro. Entre las especies nativas de árboles escogidas para el parque estuvieron palmas chilenas, molles y algarrobos. Entre las especies introducidos, ceibos, olivos de Bohemia, brachichitos y acacias.
En un espejo de agua rectangular, rodeado de numerosas palmeras, se reflejaba una gran copa de agua, elemento característico en el paisaje de la zona sur de Santiago. *kk En 2010 fue inaugurada una nueva obra de Martner en el Parque Metropolitano. Esta vez se ubicó entre las dos lomas del cerro Los Gemelos. El llamado "Anfiteatro Pablo Neruda" fue diseñado por Carlos Martner y el arquitecto Humberto Eliash. Está rodeado de espinos y otros tipos de vegetación xerófita propios de Chile Central. Previamente, los arquitectos estudiaron la forma en que los incas se instalaron en el cerro Chena, en San Bernardo y la forma como usaban la piedra. Al acceder se deben cruzar tres esculturas de fierro oxidado que resguardan la entrada. La panorámica hacia el norponiente y el oriente de Santiago es única. "Hay que seguir conquistando los cerros. Mientras más focos de encuentro y recreación existan, más gente va a disfrutar de ellos", explica Martner. Carlos Martner murió en Tepotzlán, México, el 21 de julio de 2020, donde residía desde hacía años. En 2017, el arquitecto paisajista había participado en la ceremonia de cambio de nombre de una de las avenidas del Parque Metropolitano, que desde entonces lo honra. La piscina Antilén fue reinaugurada en 1976 tras permanecer cerrada un par de años. El valor de su entrada desde entonces es muy similar al de la piscina Tupahue. Desde 2020, año que inició la pandemia, la piscina se ha mantenido sin acceso al público. Se dijo que una grave filtración provocaba la pérdida de grandes cantidades de agua. El balneario asequible que un día soñaron los trabajadores del parque y que Carlos Martner proyectó para ellos en medio de la ciudad. «.