Cartas: Violencia escolar
Cartas: Violencia escolar · Los recientes casos de violencia en los colegios, como los reportados en Calama y Curicó, no solo nos estremecen como sociedad, sino que también nos interpelan de manera profunda respecto de un tema que, pese a su urgencia, aún sigue siendo postergado en nuestro país: la salud mental.
Más allá del efecto mediático y la legítima conmoción que generan estos casos, desde la academia se observa con preocupación cómo estas situaciones no son hechos aislados, sino más bien la expresión de trayectorias de vulnerabilidad que no han sido detectadas ni acompañadas a tiempo. La violencia escolar no surge de la nada; la evidencia internacional es consistente en señalar que estos eventos suelen estar precedidos por factores acumulativos -personales, familiares y socialesque requieren respuestas tempranas y articuladas.
Lamentablemente, en Chile, datos del Ministerio de Salud muestran brechas persistentes en el acceso oportuno y la continuidad de la atención en salud mental, particularmente en regiones, donde la red de salud se encuentra tensionada y muchas veces sobrepasada, con respuestas reactivas o tardías en estas temáticas. Por este motivo, es urgente que las comunidades educativas cuenten con mayores herramientas, equipos especializados y una articulación real con las redes comunitarias y de salud.
En este escenario, no se requiere solo de protocolos reactivos para saber qué hacer en estos casos, sino también de sistemas preventivos robustos que favorezcan, de manera sistemática, la alfabetización y la educación emocional, permitiendo promover el bienestar psicológico en los distintos niveles formativos. Solo así estaremos en condiciones de anticiparnos a hechos de violencia. La salud mental en la infancia y en los jóvenes no puede seguir siendo secundaria. Prevenir la violencia es, también, una tarea de salud mental. Carmen Gloria Baeza, directora Escuela de Psicología UTEM. Carmen Gloria Baeza, directora Escuela de Psicología UTEM