Autor: ÓSCAR VALENZUELA
Alumna de Ingeniería consiguió por su cuenta una práctica en Amazon Australia
Alumna de Ingeniería consiguió por su cuenta una práctica en Amazon Australia 'n mayo del año pasado, mientras tenía tiempo libre, Irina Richards (23) se puso a curiosear en LinkedIn. "¿Qué pasa si empiezo a buscar mi práctica profesional no solo en Chile, sino que en el extranjero", se cuestionó la joven, en ese entonces alumna de cuarto año de Ingeniería Civil Industrial en la Universidad Técnica Federico Santa María (USM). "Empecé a postular a empresas, sin ninguna expectativa", admite. La sorpresa se la llevó un mes después, cuando recibió un correo de Amazon. "Pensé que era spam", recuerda. Pero no.
Le avisaron que había quedado dentro del proceso de selección de practicantes del centro de logística BWU2, en las cercanías de Sidney, Australia: se trata de una bodega gigante del tamaño de 22 campos de rugby y con capacidad para almacenar hasta 20 millones de artículos de todo tipo. Es la más grande en su tipo del hemisferio sur.
Tras pasar con éxito por tres entrevistas en inglés -una de ellas a las 4 AM de Chile, para hacerla calzar con el horario australianole avisaron que el 1 de diciembre comenzaba su práctica de tres meses en el rol de area manager.
La USM permite convalidar a sus estudiantes las prácticas profesionales en el extranjero, así que Irina contactó a algunos profesores para adelantar las últimas pruebas del semestre y luego viajó. "Volé la última semana de noviembre. Tengo una tía lejana en Australia, la contacté y me quedé con ella todo el período. El tema es que quedaba como a una hora del lugar de trabajo. Arrendé un auto: lo chistoso es que tuve que aprender a manejar por el otro lado", relata. En su departamento eran cuatro practicantes: de Australia, Nueva Zelanda, India y ella, la única chilena. "Había cintas transportadoras por todas partes, robots en algunos procesos, mucha gente trabajando", describe Irina. La primera semana estuvo en la línea de producción, como operaria, para aprender el proceso. Posteriormente asumió roles de gestión en el área de inbound, que se encarga del ingreso al inventario digital de la planta, que puede llegar a procesar hasta 500.000 paquetes diarios.
El horario de trabajo era de lunes a jueves, 10 horas diarias, y tenía un fin de semana de tres días. "Lo importante, nos dijeron, es que estuviéramos el mayor tiempo posible en el proceso, para que visualicen y no sea un trabajo de oficina", destaca. amazon A cada practicante le asignaron un manager, a quien tenían que reportar, y un mentor, para apoyarlos.
A medida que pasaba el tiempo recibía más responsabilidades. "Me decían tú vas a partir el turno, cuando abren las cajas", explica la joven: tenía que gestionar las métricas de productividad diaria, protocolos de seguridad y bienestar para un equipo de 60 personas. "Había gente mucho más grande que mi mamá; eran señoras e igual fue entretenido ver que uno puede llegar a esas personas que llevan muchos años haciendo lo mismo", comenta. "Las últimas semanas me tocó estar a cargo del turno completo; si alguien se accidentaba tenía que hacer el reporte, si los números estaban malos tenía que dar explicaciones. Había gente entrando a la empresa y me tocó inducirla. En todo eso, las habilidades blandas y la comunicación son muy importantes", advierte. Además, como parte de la práctica tenía que presentar un proyecto para CEDIDA mejorar el proceso de su área. Se dio cuenta de que se formaba un cuello de botella y algunos envíos esperaban más tiempo del normal. Su idea fue instalar un sistema de etiquetas de distinto color para cada día de la semana, donde figuraba la fecha de llegada. “Así era más simple saber que era un pallet viejo y que había que procesarlo.
Para eso tuve que hablar con los proveedores, conectarme con distintas áreas dentro de Amazon y, lo más importante, fue hacer que el turno siga este nuevo proceso, porque mucha gente me decía no va funcionar, nadie está acostumbrado a hacer eso", recuerda. Al final de las 12 semanas de práctica presentó su proyecto a los líderes del centro.
Fue bien evaluado y se lo pasaron a los encargados de área, para continuar con la implementación. "Me dijeron que había aprobado la práctica, que mi tipo de personalidad es muy rápida, lo que en la cultura Amazon les llama la atención. Por tener esta aprobación te dan una oferta de trabajo, que significa que cuando me titule los tengo que contactar y me darían un puesto de trabajo sin tener que pasar por entrevistas", asegura. Aunque todavía le falta terminar este año y hacer la tesis, Irina ya tiene claro que después de titularse quiere trabajar en el extranjero. "Ya me picó el bichito. No sé si es la mentalidad del país, pero uno siempre se mira en menos: como vengo de Chile, entonces pensaba que tenemos menos oportunidades.
Pero los otros practicantes eran de universidades top del mundo y en mi universidad había pasado exactamente la misma materia, entendía el mismo idioma técnico: ahí me di cuenta que si uno se propone las cosas da lo mismo de donde venga". Talentos globales Pablo Viveros Gunckel, académico y coordinador de Intercambio del Departamento de Industrias USM, destaca la práctica internacional de Irina. "Este tipo de experiencias constituye un referente para las futuras generaciones, ya que demuestran que es posible traspasar fronteras y enriquecerse a partir de nuevas visiones y culturas", opina.
La universidad promueve activamente esta iniciativa a través de sus programas de intercambio. "Buscamos motivar a nuestros estudiantes a atreverse, a asumir desafíos en contextos globales, fortalecer sus competencias lingüísticas y desarrollar capacidades de alcance internacional", puntualiza. Autor: ÓSCAR VALENZUELA. Plateles como la USM y la UDD estimulan a sus alumnos a ampliar su campo laboral a contextos globales. Irina Richards llegó a tener 60 personas a cargo en el centro logístico más grande del hemisferio sur Irina Richards frente al gigantesco centro de distribución BWU2 de Amazon en Australia.