La ciudad detrás del “made in China”
La ciudad detrás del “made in China” Yiwu, capital de la globalización Sur-Sur La ciudad detrás del “made ¡ n China” por Maélle Mariette*, enviada especial De tanto aparecer en todos los objetos de la vida cotidiana, la etiqueta 4made in China” terminó por perder toda geografía. De Nueva York a Moscú, pasando por París o Abiyán, flota sobre el planeta como una etiqueta abstracta. Sin embargo, detrás de estas tres palabras se encuentra una pequeña ciudad muy real, al sur deShanghái. wu, la provincia de Zhejiang. Zhejiang.
A escala china, se trata trata de un pueblito, con menos menos de 1,9 millones de habitantes; habitantes; a escala mundial, se trata de un centro mercantil decisivo, considerado considerado el mercado mayorista más grande del planeta para pequeños productos manufacturados.
Aparentemente, más del 80% de las decoraciones navideñas vendidas en el mundo provienen de este este lugar (1). El núcleo del sistema, bautizado 1wu International Trade Market, puede puede resumirse en una serie de cifras: 6,4 millones de metros cuadrados; 75.000 puestos; más de 2 millones de artículos; unos 220.000 visitantes por día, y más de 75.000 vendedores o entidades comerciales comerciales (2). Cada año se cargan aquí alrededor de 600.000 contenedores, para luego despacharlos hacia más de 200 países o territorios. Un equilibrio inestable Yiwu funciona como una infraestructura infraestructura mundial. No se trata de una vitrinade vitrinade la gran innovación, sino de una máquina confiable, destinada a la fabricación fabricación metódica, a gran escala, de productos comunes. Un encargo realizado realizado en un corredor pone en marcha marcha un aparato productivo esparcido, asentado en los campos de Zhejiangy más allá.
La región vive de distritos hiperespecializados: hiperespecializados: según las cifras del Yiwu international Trade Market, la localidad de Datang produce casi un tercio de los pares de medias del planeta; planeta; Qiaotou concentraun 80% de la producción de botones ycierres; Wenzhou Wenzhou provee un 90% de los encendedores encendedores del mundo. En Yiwu, el comercio comercio no sólo organiza la venta: estructura estructura la industrialización misma. Los puestos no son negocios en sentido clásico, sino interfaces. Una vitrina compacta, un mostrador, un producto producto de muestra, un encargo, y al instante instante pueblos enteros de microfábricas se ponen en marcha para transformar la promesa en mercancía. La centralidad productiva y comercial comercial de Yiwu se basa en una estrecha alianza entre iniciativa privada e intervención intervención pública. Aquí, la burocracia burocracia no intenta frenare1 comercio, sino que lo prevé y le provee herramientas. Consuelo W&ker Guzmán.
Huincfios. 2017 (GEntileza Galería Artespaco) De este modo, el gobierno local regula los alquileres, invierte en infraestructuras, infraestructuras, intercede en los conflictos y, sobre sobre todo, experimenta con dispositivos dispositivos destinados a facilitar la exportación exportación de pequeñas mercancías. El régimen régimen aduanero de rnarket procurernent (“abastecimiento en el mercado”) es el ejemplo más claro. Permite que los exportadores exportadores agrupen miles de artículos heterogéneos en una declaración simplificada, simplificada, sin recibos flscales individuales, individuales, por un monto máximo global de unos 130.000 euros. Porsu parte, desde 2012 la plataforma Yiwugo replica en Tnternet el mercado físico de Yiwu, para para mantener la posición estratégica de la ciudad como capital mundial del pequeño pequeño comercio mayorista. La principal ventaja de la ciudad sigue sigue siendo los precios. Márgenes ínfimos ínfimos a veces apenas centavos compensados compensados por volúmenes colosales.
Esta lógica es a la vez el punto más fuerte y el más débil de Yiwu: mantiene mantiene a flote a miles de pequeñas empresas confinadas en los segmentos menos lucrativos de la cadena de valor, valor, pero, a la vez, el crecimiento de la ciudad depende en gran parte de mercados mercados con bajo poder adquisitivo: los de las economías emergentes. De este este modo, Yiwu no constituye tanto un “modelo” sino más bien un equilibrio inestable.
Ciudad mercantil, ciudad industrial, ciudad global, Yiwu concentra concentra todas las contradicciones del capitalismo chino: entre cantidad ycalidad; ycalidad; informalidad y control; comercio comercio popular y de gama alta; globalización globalización desde abajo y estrategia estatal. Si la ciudad todavía sigue en pie, es gracias gracias a una serie de ajustes sucesivos, dentro de una fragilidad estructural oculta tras la abundancia de la oferta. Aquí se viene a producir Profusión que afecta en primer lugar al cuerpo. Con sólo entrar al mercado, el aire se vuelve denso, saturado de olor a plástico nuevo, cartón húmedo, pegamento pegamento industrial o incluso café instantáneo. instantáneo. Los carteles de neón se llevan puesta cualquier noción del paso de las horas. El tiempo no se mide en minutos minutos ni en días, sino en pedidos, en cajas, en temporadas comerciales. A la mañana, mañana, el mercado se abre sin ceremonia. Sin música, sin eslóganes, sin puestos de demostración ni rohotscentelleantes corno en otros espacios dedicados a productos de alta gama. Aquí no se viene viene a pasear, se viene a producir. Los compradores entran rápido, con listas en la mano ylos ojos fijos en la pantalla del teléfono. Vienen de todo el mundo, o casi: África, Medio Oriente, Oriente, Asia central, Rusia, Latinoamérica. Una ausencia llama la atención; no hay rastro de empresarios occidentales, para para quienes Yiwu que rio siempre respeta respeta las regulaciones estrictas de sus mercados no es un terreno natural. Los vendedores, chinos, están instalados instalados detrás de mostradores estrechos. Se cruzan lenguas árabe, ruso, español, español, un inglés aproximado, mandarínsin mandarínsin nunca realmente mezclarse. Aquí, el idioma común son los números. Se determina el volumen, entra en juego lacalculadoray la pantalla muestra el ra \i. La ciudad detrás del “made in China” total. Una ceja sube, luego baja. La negociación negociación ocurre en los márgenes, literalmente. literalmente.
Los corredores se extienden hasta perderse de vista, geometría rigurosa que parece contradecirel desorden de las mercancías, Sombrillas y paraguas alineados como un ejército de colores; rollos de papel de regalo apilados hasta hasta el techo; decenas de miles de perchas; perchas; trofeos dorados listos para celebrar celebrar victorias anónimas; prendedores del FC Barcelona, llaveros de la Torre Eiffel, imanes del puente Golden Cate Cate en San Francisco; joyas (falsas) de Christian Dior o Yves Saint Laurent, e incluso autitos chocadores. En otro corredor, hay carteles que anuncian sobriamente “Proveedores religiosos”, religiosos”, en inglés: budas de estuco, vírgenes vírgenes doradas, estatuas de santa Bernardita Bernardita de Lourdes, con depósito para para agua bendita. Incluso lo sagrado se produce en serie. Hay pocos lugares para comer. Algún Algún que otro puesto, fideos engullidos de pie, un café instantáneo tibio. Nada que invite a hacer una pausa: el mercado mercado no es lugar para socializar. Más arriba, en los pisos intermedios, algunos algunos puestos parecen casi vacíos. Apenas Apenas exhiben un par de muestras alineadas alineadas con cuidado. Suelen pertenecer pertenecer a los actores más consolidados, para para quienes lo esencial no se juega ahí, sino en un depósito o un taller en la periferia. Al subir al cuarto piso, la atmósfera atmósfera cambia. Comienza el espacio de las fábricas. Relojes ensamblados alli mismo, cajas abiertas, componentes componentes desplegados directamente en el suelo. Aquí, la variedad de mercancías de los pisos inferiores da paso a la repetición. repetición. Así salta a la vista la diferencia diferencia entre revendedor y venta directa: uno representa la abundancia, el otro exhibe la producción en serie. Afuera, la ciudad reproduce a cielo abierto la lógica de los corredores. Las calles nunca se vacían.
Camiones, furgonetas, furgonetas, triciclos de carga, motos, constantemente constantemente cargados y sobrecargados, en un ida y vuelta constante de cajas, fardos, bolsas de plástico abarrotadas, que se transportan de una punta a otra de la ciudad. Este tráfico conecta las fábricas fábricas con los puestos, los puestos con los depósitos, los depósitos con las zonas zonas de carga. En la ruta, camiones con el logo de DHL se cruzan con vehículos anónimos cargados hasta el techo. En los vestíbulos de los hoteles, se acumulan acumulan paquetes que esperan para volver a viajar, en una bodega de avión, hacia una tienda de barrio a miles de kilómetros kilómetros de allí. Yen las calles, carteles publicitarios publicitarios ensalzan las virtudes de una cinta adhesiva que, aquí, también goza de su propia propaganda. La ciudad exhibe su internacionalismo internacionalismo sin folclore.
Las oficinas de “forwarders” que organizan el transporte transporte de mercancías más allá del océano océano anuncian sus servicios en cirílico al lado de letreros en árabe, en medio de carteles informativos redactados en un inglés estrictamente utilitario. A la hora de comer, el aroma de la shisha se mezcla con el de ramen, arroz especiadoy asado. Una mezquita recuerda que Yiwu no es sólo un lugar de paso.
Casi 18.000 comerciantes extranjeros (3) residen residen allí; tal es así que la ciudad instauró instauró escuelas internacionales y servicios destinados a los habitantes no chinos, Pero aquí no hay rastro del cosmopolitismo cosmopolitismo chic de los “expats” de Nueva York, París, Milán o Shanghái. Nadie elige Yiwu: vienen por necesidad. Talleres omnipresentes Caminando por los barrios contiguos al mercado, se puede escuchar la ciudad ciudad antes de verla. Ruido de máquinas se escapa por las ventanas abiertas: un golpeteo regular, pesado y obstinado. obstinado. “Acá, la ventaja es que todo está ahí mismo, o justo aliado”, nos explica explica un comerciante. En Yiwu, la cadena es casi continua: de la materia prima al producto acabado y listo para exhibirse, todo se encuentra en un radio reducido. reducido. Los talleres son modestos cuarenta cuarenta o cincuenta personas pero omnipresentes. omnipresentes. La localidad de Datang produce casi un tercio de los pares de medias del planeta y Wenzhou provee un 90% de los encendedores del mundo. De una punta a otra de la calle están están los talleres textiles. Los telares giran giran sin descanso, robustos, ruidosos, nada que ver con los modelos de última última generación. Restos de hilo se acumulan acumulan en el suelo y desbordan hasta la vereda. Entre los rollos de tela teñida, se reconocen tonos andinos o estampados estampados con motivos africanos. Un poco más lejos, el ruido cambia, más seco: el de las fábricas de cierres y de cordones. cordones. Planta baja para el trabajo, pisos superiores para el alojamiento. Ventanas Ventanas enrejadas donde cuelga la ropa. Sonido de televisores que nunca parecen parecen apagarse. Delante de una puerta, un hornito con una olla de arroz, verduras, verduras, un huevo. La gente come rápido, rápido, sin detener las máquinas. Incluso el vendedor de cigarrillos tiene una en la parte de atrás de su tienda. “para cuando no hay clientes”. En uno de estos talleres nos en contramos con Gao, de 42 anos. Aquí trabajan trabajan unas treinta personas, muchas son miembros de su familia. “En Yiwu, Yiwu, crear una fábrica es muy fácil dice. Compras tres máquinas, a veces de segunda mano, arriendas un departamento departamento y empiezas. Las reglas son flexibles. flexibles. Para estructuras como la nuestra, los impuestos son muy bajos, a veces inexistentes. Si no, nadie se mantendría mantendría en pie”, Los telares son simples: “No son los más rápidos, pero podemos repararlos nosotros mismos”. La organización organización es familiar, con horarios flexibles. flexibles. Allí reside la competitividad de estos pequeños talleres: costos bajos y capacidad de responder a encargos pequeños. pequeños. Más lejos está la entrada de Datang un subdistrito del municipio de Zhuji, Zhuji, a unos 70 kilómetros de Yiwuque se especia liza en la producción de pares pares de medias. Alberga casi 8.000 empresas empresas que van de la microfábrica familiar familiar hasta la pequeña industria. En las calles, monótonas, se suceden uno tras otro talleres cuya fachada se Iimita a un mero cartel con un número. número. “Esto es para Africa”, nos explica nuestro guía mientras nos muestra un par de medias. “Algodón simple”. Agarra Agarra otro. “Europa. Otras normas”. Y un tercero: “Deportivas. Más caras”. Datangno Datangno fabrica un objeto único, sino todas sus variantes, desde la gama baja hasta la más alta.
Pragmatismo comercial En Yiwu, las sedes del Bank of China están menos presentes que en otras partes y los servicios financieros adoptan adoptan formas más difusas: suelen estar integrados en la actividad de los transportistas, transportistas, los agentes comerciales o los intermediarios locales, y se apoyan en un mosaico de dispositivos en el límite límite de la legalidad. De este modo, abonar abonar en China no consiste en una simple simple operación bancaria, sino más bien en una destreza transnacional forjada en losmárgenesdelaeconomía. Facturas Facturas aproximadas, anticipos no declarados, declarados, pagos parciales en efectivo, todas son prácticas habituales. Los medios de pago alternativos criptomonedas, compensaciones informales, pagos por fuera de los circuitos bancarios clásicosclásicoshan ido ganando terreno, en paralelo paralelo con el uso creciente del yuan en las transacciones internacionales.
Este deslizamiento no responde ni a activismo activismo monetario ni a un rechazo ideológico ideológico del dólar, sino a un simple pragmatismo pragmatismo comercial: valerse de una moneda moneda disponible, poco costosa y menos expuesta a las sanciones y abs reveses geopoliticos.
Para eludir las casas de cambio y los controles, algunos compradores extranjeros extranjeros transfieren la suma deseada a un intermediario chino que resida en su país de origen; luego un asociado les entrega, en China, la cifra equivalente en yuanes. Sin giros internacionales, sin registros: confianza, redes familiares, familiares, contabilidad paralela. Otros utilizan utilizan una criptomoneda de tipo noblecoin noblecoin (cuya cotización sigue la del dólar (4)) llamada USDT o Tether, muy extendida extendida en los intercambios Sur-Sur. La USDT puede comprarse a través de intermediarios en WhatsApp o Telegram, Telegram, y luego transferirse cómodamente cómodamente a las empresas chinas en forma de yuanes. Esta forma de actuar se inscribe en un proceso más amplio.
Desde laguerra laguerra en Ucrania y las sanciones financieras financieras contra Rusia, muchos comerciantes comerciantes rusos muy presentes en Yiwu ya no tienen acceso a los circuitos en dólares dólares o en euros, así que ahora pagan en yuanes o en criptomonedas, lo cual contribuye a normalizar esta práctica. Los vendedores chinos se adaptan sin contemplaciones. Aceptar estos medios medios de pago equivale a conservar el volumen volumen de ventas; rechazarlos, a perder un cliente. De la etiqueta deslocalizada a los intercambios que no dejan rastro, Yiwu deja en evidencia una globalización globalización que está constantemente ajustando ajustando sus herramientas. 1. Evolving purchase ofviwus Xmasrnerchundise”, china Dai&. Pekín. 20 de novietnbrede 2024.2.
Cf el siiio Yiwu China smallCommodity mdcx. supervisado porel Ministerio de comercioy organizado por el Gobierno Popula rde Yiwu. 3 sopermarker eyes thriving prospec amid crade unccnainties, XinJiua. 22 de mayo de 2025.4.CJ Frttdéric Leoiaire y Dontinique Plihon. “Los dos dcstinosdcla monedadigitat”. LeMon&diplomatiqtze edición chilena, septiembre de 2025. Periodisla. Traducc[Ón: Agustina Chiape;1]. - - - - -