Fundación Soñarte: Más de ocho años trabajando con niños del espectro autista
Fundación Soñarte: Más de ocho años trabajando con niños del espectro autista Si se trata del apoyo y trabajo con personas con trastorno del espectro autista (TEA) y sus familias, debemos mencionar a la Fundación Soñarte, también conocida como la Casa Azul, centro terapéutico de nuestra comuna que sigue trabajando con un equipo humano que se ha debido adaptar a los actuales tiempos. Un proyecto que comenzó como una aventura y que hoy ya lleva ocho años impulsando la inclusión y contribuyendo a mejorar la calidad de vida en Aconcagua. En esta línea, Diario El Trabajo conversó con su directora, Erika Chávez.
Acá la entrevista: ¿ En que están ustedes hoy en día? Actualmente seguimos con nuestro trabajo, ya llevamos más de ocho años en esta ardua tarea, tenemos muchas familias contentas con lo que nosotros estamos desempeñando.
Siempre trabajando para ampliar la gama de profesionales para ofrecerles a nuestras familias, así es que en eso estamos siempre enfocados, en ofrecer lo mejor a nuestros niños. ¿Con que tipo de profesionales cuenta la Fundación? En estos momentos hemos ampliado, tenemos terapeutas Erika Chávez, directora de la Fundación Soñarte. ocupacionales, fonoaudiólogos, psicopedagoga, trabajadora social, psicólogos. Ustedes saben que en estos tiempos es una necesidad el constante apoyo en distintas áreas. En Tik Tok, la red social de moda, siempre aparecen profesionales entregando recomendaciones, educando un poquito.
En ese sentido, es complicada la labor de ustedes pese a que el objetivo es hermoso, el de atender niños con autismo. ¿Cómo lo encuentra? La verdad que lo encuentro súper positivo que los profesionales se dediquen a difundir, a dar estrategias.
Los papás, eso es lo que más necesitan, o van aprendiendo de diferentes experiencias, así es que lo encuentro muy positivo. ¿Las familias que tengan hijos con autismo pueden ir tomando esas recomendaciones para el día a día? Bueno, la gama es amplia, usted sabe, donde encontramos diferentes necesidades, pero sí, algunas sirven.
Lo que sí, yo llamaría a tener cuidado, por ejemplo, con estas curas milagrosas o protocolos medios extraños, porque el autismo no es una enfermedad, tampoco va a desaparecer de un día para otro, es una condición de vida; se nace, se muere con la condición, entonces, no hay curas milagrosas, por eso que nosotros hacemos énfasis en el trabajo que hacen los profesionales, en tener capacitaciones para ello, que tengan cursos, especializaciones, que vayan aprendiendo nuevas técnicas, entregando más estrategias a los papás. Como le digo, lo encuentro súper positivo, pero en ese sentido llamaría a tener cuidado. Sobre la Ley TEA, ustedes que están en el día a día, ¿qué comentario pueden hacer o cómo está resultando? Siempre es positivo, hay que mirarlo desde esa perspectiva.
Se está hablando, se está difundiendo mucho más, pero sigue estando en pañales, hay varios aspectos que hay que ir como trabajando; el tema de las capacitaciones tienen que ir profundizándolas más, el Estado en este caso, que respalda la ley. Entonces, tiene que ir profundizando más en eso, capacitaciones para los docentes, para el personal de salud.
Ya vemos que en todas las comunas de la provincia por lo menos, hay centros especializados, que eso es súper valorable, súper positivo, pero tiene que ir desarrollándose más profundamente la ley, porque en estos momentos lo que yo he visto es que está más enfocada en la primera infancia, en el diagnóstico, como en ese rango etario más menos.
Entonces, hay que ir profundizando, porque las necesidades van variando a través del desarrollo de vida. ¿La fundación se mantiene con recursos del Gobierno, privados, cómo es esa parte? Porque me acuerdo que tiempo atrás había municipalidades que iban aportando mes a mes. ¿Cómo está esa situación, igual? La verdad que nosotros llevamos tanto tiempo, que ya estamos trabajando de una manera estable, tranquila, que eso es súper positivo.
Porque al principio, claro, esta fue una apuesta y una aventura para nosotros como papás, no sabíamos muy bien cómo funcionaba el tema; claro, fue una verdadera aventura y sí, tiene razón, teníamos apoyo de las municipalidades, pero eso fue decantando en el tiempo.
Actualmente, Santa María apoya a algunas familias que vienen de esa comuna, pero ya todas tienen sus propios proyectos, entonces ya no dirigen recursos a nosotros, pero como le digo, estamos trabajando de forma tranquila, nos autofinanciamos.
En ese sentido, como es una fundación sin fines de lucro, todo lo que ingresa se reinvierte en la misma. ¿Gente común y corriente, empresarios, se pueden acercar diciendo `yo quiero ser socio y cooperar con algo económico mensual'? ¿ Está esa disposición directora? Claro, una forma de apadrinar puede ser a algunos chicos, hay familias que necesitan bastante, nosotros igual.
El aporte es súper accesible, entendiendo que nuestra labor es social, de ayuda a las familias, tratando de abarcar la mayor cantidad de áreas de apoyo, pero siempre hay familias que se le va a dificultar y la verdad, aunque se esté trabajando en el tema del TEA a nivel municipal, que hayan centros, siempre va a haber la necesidad y no dan abasto en ese sentido. Así es que si alguien quiere apadrinar a algún niño, bienvenido, súper agradecida.
Directora, para cerrar y agradecerle... datos duros. ¿Cuántos niños atienden ustedes hoy en día? Tenemos cerca de 160 niños, jóvenes y adultos, porque no hacemos excepción, la intervención individual de acuerdo a las características de cada persona, entonces no hay como un límite de edad. También, añadió que siguen realizando evaluaciones, «apoyamos a las familias en el proceso de sacar su credencial de discapacidad, trabajamos colaborativamente con la Compin», aseguró Chávez. Es decir, son una fuente de consulta Exactamente, si está esta disyuntiva de si mi hijo puede que esté dentro del espectro, puede ir consultar a nuestro equipo, tiene siempre la mejor disposición para orientar. Así es que el que necesite, vaya, si hay algún profesional que quiere saber del tema, el que quiera aprender, también.
Nosotros tenemos toda la disposición a mostrar lo que se hace, como enseñarles un ratito en sala si el papá lo autoriza, tenemos toda la disposición en ese sentido, de ser un aporte a la comunidad de acuerdo a nuestras posibilidades. Una reflexión final de todo lo que ha sido este periplo Ha sido un camino largo, difícil, pero la satisfacción nuestra, lo que nos mueve son los resultados en el fondo.
Los niños han ido creciendo con nosotros, con el proyecto, hay algunos que ya están dados de alta con seguimiento y eso nos llena de alegría, emoción, porque en el directorio todos somos papás de niños con autismo, entonces nos vemos reflejados ahí en los logros de cada uno, así es que siempre nuestra finalidad va a ser un aporte, entregar un servicio de calidad, que los niños vayan desarrollando o avanzando, eso es lo que nos mueve. Así es que estamos, a la fecha, muy contentos con lo que hemos logrado, siempre trabajando para ofrecer lo mejor y mayores posibilidades de apoyo, siempre eso. La sede de la Fundación Soñarte se encuentra ubicada en Calle Traslaviña Nº 1522, llegando a alameda O'Higgins, en San Felipe. El frontis de la sede de la Casa Azul en calle Traslaviña Nº 1522, en San Felipe..