La crianza con inteligencia artificial
La crianza con inteligencia artificial HOY LOS POSIBLES USOS DE LA IA AUMENTAN CADA VEZ MÁS POR LA CRECIENTE POPULARIDAD DE CHATBOTS ASISTENCIALES DE ACCESO LIBRE. Y LA CRIANZA NO SE QUEDA FUERA DE LA EXPANSIÓN. CADA DÍA SON MÁS LOS PADRES QUE ACUDEN A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL EN RESPUESTA DIRECTA AL AGOTAMIENTO PARENTAL Y LA FALTA DE REDES DE APOYO. POR: Priya Vaswani B. ILUSTRACIÓN: Rodrigo Valdés. K arina Ojeda (42) es teóloga, socióloga y trabajó diez años en el área de informática hospitalaria. Desde que nació su hijo --hoy de once años-utiliza la internet y los buscadores en línea para resolver dudas sobre él. Pero en 2022, con el lanzamiento global de ChatGPT, Ojeda descubrió una nueva herramienta: la inteligencia artificial. Desde entonces, empezó a usar distintos chatbots buscando establecer un modelo de crianza nuevo, independiente del ejemplo que heredó de su madre y que no quería replicar.
Integró la IA de tal manera, que hoy realiza consultas sobre la cotidianeidad, pero también la ha utilizado para más de un desafío concreto. --Mi primer círculo son mis compañeras de trabajo, después mi mamá, luego las amistades, pero ninguna de mis amigas tuvo hijos. Muchas fuentes de sabiduría no tenía, entonces empecé a buscar en internet --dice y explica que al contar con experiencia en el rubro digital, le fue fácil adoptar la IA. Durante su infancia, el hijo de Ojeda pasó por un período en el que presentó evitación y restricción de la ingesta de alimentos.
Para esto, consultó con médicos, pero al darse cuenta de la limitante selección de ingredientes que su hijo comía, empleó la IA para generar distintos platos y combinaciones lo más balanceadas posibles. --Uno debería tener la paciencia para encauzar estas situaciones, pero de repente uno colapsa. Hubo un momento en el que le di tallarines a mi hijo por una semana, era lo único que le gustaba. Yo pensaba: "No puede ser que le esté dando solo tallarines con vienesa". Fue horrible para mí.
Como sucedió con la expansión del acceso al internet y las primeras redes sociales, la creciente implementación de la inteligencia artificial como una herramienta de crianza está desatando un debate sobre los límites, los resguardos necesarios, y el posible impacto de su uso.
Ana María Salinas, psicóloga, directora del Programa Terapia de Interacción entre Padres e Hijos de la Fundación Ciudad del Niño y Académica de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo, explica que la IA se incorpora cada vez más a la crianza como un intento por suplir una necesidad transversal en los adultos. --Esto no surge de la negligencia, sino de la necesidad de apoyo que pueden tener los papás. Así, la IA empieza a incorporarse en la crianza, no por incomodidad, sino por agotamiento o falta de redes de apoyo.
De todas formas, Salinas advierte que la IA puede tener consecuencias significativas en los menores cuando se delegan responsabilidades parentales esenciales para el desarrollo de los niños y niñas. --Es problemática cuando reemplaza al adulto en funciones emocionales claves.
A corto plazo, podemos tener niños y niñas con menor tolerancia a la frustración, que buscan respuestas inmediatas y dependientes de soluciones externas --explica y agrega que en la adultez pueden perdurar posibles efectos como la dificultad para la regulación emocional y el pensamiento crítico.
María Francisca Yáñez, doctora en Ciencias de la Ingeniería y directora ejecutiva Hub IA de la Universidad Adolfo Ibáñez, señala que cuando la IA se utiliza de tal manera que reemplaza al humano en la crianza, queda claro que existen eventuales repercusiones en la salud mental de los niños y niñas. Pero, señala que el desafío es diseñar los parámetros requeridos, ya que la IA es un fenómeno contemporáneo y aún no se abarcan, en la investigación, todas las aristas implicadas. Ejemplifica con las redes sociales y dice: La crianza con inteligencia artificial.
La crianza con inteligencia artificial Cuando han pasado años del surgimiento de las redes sociales, sociales, sabemos que los niños no pueden usar pantallas hasta cierta edad, después tiene que ser un uso acotado y acompañado. Pero eso no ocurre cuando recién aparece una tecnología.
SABER DECIDIR Un estudio publicado en 2024 y parte del Congreso Internacional Internacional sobre Factores Humanos en los Sistemas Informáticos de la Asociación de Maquinaria Computacional, reveló que el 5 2.7% de los padres consultados utilizan ChatGPT con fines variados directamente directamente relacionados a la crianza. Está claro que la inteligencia artificial se incorpora cada vez más en el rol parental a nivel global. Pero es clave distinguir que la JA no es solo un copiloto para los padres, sino que permea en otras áreas, como la toma de decisiones en torno a los hijos. Para María Jesús Salazar (26), repostera independiente, la JA tuvo un rol clave en un momento. Su hija que tiene poco más de un año nació con anquiloglosia (frenillo sublingual corto), lo que dificultó su lactancia. lactancia. Aunque los médicos sugirieron la cirugía, ante el temor, acudió a la lA para generar una tabla comparativa. Una noche, entre dudas, consulté con la lA. Me hizo una tabla, me dio datos y me dijo que lo mejor era hacerlo ya, para evitar problemas problemas de deglución o en el habla. Me decidí y la operé con 2 meses recién cumplidos. La psicóloga Ana María Salinas afirma que la inteligencia artificial puede ser útil como un complemento a las distintas fuentes referidas referidas para llegar a una resolución. Sin embargo, embargo, es enfática cuando asegura que en lo absoluto se debe delegar la decisión final a la JA. La parentalidad implica un desafio enorme: ser el referente principal para un niño o niña que está en desarrollo. La JA puede ser una herramienta de apoyo, pero en ningún caso puede reemplazar reemplazar el proceso decisional realizado por una figura adulta referente referente y de apego para el niño o niña. María Francisca Yáñez, directora ejecutiva del Hub JA de la UAI, es firme y dice que la carga decisiva recae, totalmente, en los padres. La responsabilidad es absolutamente nuestra, como madres y padres. Si nosotros, con juicio crítico, decidimos utilizar la JA para resolver algo en nuestro proceso de crianza, para apoyarnos, siempre hacerlo con responsabilidad absoluta. El caso de Marcel Hidalgo (30), conductor de carga pesada y titulado en Psicología de la Universidad de Tarapacá, es diferente. Está separado y tiene una hija de cinco años, que vive con su expareja en otra ciudad. Hoy, la ve una vez al mes y su vínculo es intermediado a través de un teléfono inteligente. Hace dos años, utiliza chatbots para generar las historias que le cuenta a su hija cada vez que conversan.
Para Hidalgo, la JA también fue una manera de obtener respuestas respuestas inmediatas a dudas y preocupaciones frente a la falta de acceso oportuno a consultas con expertos, en lo que respecta a la crianza y el bienestar de su hija. Así lo vivió en la separación, cuando recibió la primera notificación del Poder Judicial y aún no tenía representación legal. La ocupé para enviar escritos que me habían llegado, para ordenar mis ideas y responder. Me ayudó a ponerle un freno a la vida y comprender que era algo que iba a ser pausado.
Pude entender mejor este nuevo mundo, el ámbito legal de familia y expresarme expresarme mejor con mi abogado dice y asegura que luego de recurrir a la JA buscó orientación legal para establecer los pasos a seguir: No tomaría ninguna decisión sin antes discernirla yo. Sería una irresponsabilidad como adulto a cargo de un menor tomar decisiones porque te lo dice una plataforma o un software.
HUMANIDAD La psicóloga Ana María Salinas explica que el vínculo de los padres con los hijos se genera en las etapas de crecimiento temprano temprano y destaca que la disponibilidad emocional es clave para construir una relación emocional sana y resguardar el bienestar de los menores. El desarrollo emocional que está cursando ese niño o niña requiere de co-regulación, requiere del apoyo adulto y no solo de respuestas.
La crianza necesariamente implica presencia, límites y vínculos dice y delimita las responsabilidades responsabilidades que no se deben delegar a la inteligencia artificial: Impactamos el desarrollo de los niños cuando las preguntas emocionales las responde responde la JA y no el adulto, sustituye conversaciones conversaciones difíciles o ejerce un rol de regulación de conducta sin ninguna mediación humana. María Francisca Yáñez, directora ejecutiva del Hub JA de la UAJ, destaca el potencial de la JA para personalizar la educación. Sin embargo, observa con cuidado los efectos que puede tener en las capacidades de interacción social de los niños y niñas. Tenemos que ver el otro lado: desarrollar menos habilidades sociales. Perder el aprendizaje colectivo, lo colaborativo, la comunidad.
Para mí formar a la persona va más allá de aprender contenido, sino que implica formar valores asegura asegura y agrega: Yo mando a mis niños al colegio porque van al recreo, juegan, aprenden a resolver problemas y a disfrutar con otros. La inteligencia inteligencia artificial no es el espacio para esto. El humano lo preserva. Salinas concuerda cuando señala que la JA no ha logrado replicar replicar la humanidad. Además, advierte que es importante que los padres se reconozcan en el vínculo como referentes y que desde su uso de la JA identifiquen qué ejemplo van a establecer. Es sumamente complejo si transmitimos un mensaje que dice que el ser humano es reemplazable por alternativas mejores. Los niños y niñas necesitan entender que lo emocional y lo interpersonal interpersonal son relevantes, que la interacción es parte de lo que debemos experimentar para practicar habilidades útiles para toda la vida. Para Yáñez, el desafío por priorizar el resguardo del uso de la inteligencia artificial como herramienta de crianza recae en la experimentación y la autoenseñanza. Los adultos tenemos mucho que aprender. Para eso hay que adoptar un pensamiento crítico y juicio. Probar y experimentar en ámbitos seguros. Después, eso nos va a permitir traer la inteligencia inteligencia artificial para apoyarnos en procesos más críticos. Salinas reafirma este punto y agrega que es clave desmentir la idea de los padres como expertos en crianza: Desmitificar que los papás tienen que saberlo todo. Los adultos adultos que se desempeñan como cuidadores forman parte del sistema de cuidado y es importante que pidan ayuda. “Hay que desmitificar que los papás tienen que saberlo todo. Los adultos cuidadores forman parte del sistema de cuidado y es importante que pidan ayuda”..