Autor: Marcelo Somarriva Q.
Columnas de Opinión: Literatura artificial
Columnas de Opinión: Literatura artificial T odas las semanas hay nuevas noticias sobre la inteligencia artificial, casi siempre malas o alarmantes. La última es desconcertante y hasta divertida. Uno de los relatos breves premiado en el concurso que organizan la prestigiosa revista Granta y la Fundación de la Commonwealth habría sido generado por IA.
Un eminente jurado (y aquí hay que destacar su eminencia e importancia para aumentar el bochorno y ridículo) presidido por la autora Louise Doughty seleccionó al cuento "The Serpent in the Grove" (algo así como "La Serpiente en la arboleda"), del autor y poeta de Trinidad Jamir Nazir, como ganador de la sección del Caribe. El proceso de selección es arduo, concursan casi ocho mil relatos de los países que alguna vez formaron el imperio británico y se premia a cinco autores en representación de cinco secciones geográficas. Quienes triunfan pasan a ser considerados como los mejores escritores nuevos de habla inglesa y su cuento además se publica en Granta, conocida por construir reputaciones y carreras triunfales. Como cuenta la periodista Novi Zhukovsky en un artículo para Freepress, el ilustre jurado destacó al cuento de Nazir por su uso del lenguaje, preciso y evocativo a la vez. Pero el público pensó otra cosa y muchos lectores concluyeron que el cuento tenía demasiados indicios que delataban el uso de la IA.
El asunto se volvió viral al instante y, tratándose de un concurso, hubo una multitud de participantes disconformes y picados con ganas de armar toda la pelotera posible. "AI slop" es como se designa a la papilla de lenguaje producida por IA y ese fue el veredicto emitido por uno de los denunciantes del premiado, Nabeel S. Qureshi, un exempleado de Palantir que detalló las señales del uso de estas herramientas tecnológicas en la escritura del relato. Según él, cuando has trabajado mucho con IA terminas por reconocer algunas características de su estilo, como si fuera la voz de un amigo. El cuento fue sometido a muchos detectores digitales, pero los resultados fueron divergentes.
También ha despertado sospechas la personalidad digital de Nazir, porque ha dejado muy pocas huellas; se sabe que tiene 61 años, un libro de poemas con pocos lectores y una cuenta en Linkedin donde predica las bondades de la IA en artículos que han resultado ser robóticos. Hasta su foto de perfil parece plástica. Este incidente sería un hito relevante en la historia de la inteligencia artificial, un cruce de Rubicón como han dicho algunos. Sus implicancias son sorprendentes: fue la inteligencia natural de los lectores la que primero acusó las señales del uso de la tecnología, mientras que los detectores tecnológicos han demostrado ser inútiles, porque dicen cualquier cosa. Al final, la última palabra la tendrá el autor, que hasta ahora no ha dicho nada.
Es él quien deberá demostrar con pruebas, documentos y borradores que él escribió el texto, siempre y cuando él también en realidad exista. "Este incidente sería un hito relevante en la historia de la IA, un cruce de Rubicón como han dicho algunos". Autor: Marcelo Somarriva Q.. "Este incidente sería un hito relevante en la historia de la IA, un cruce de Rubicón como han dicho algunos".