Autor: María José Sánchez Arrieta CEO de Global South Consulting
Columnas de Opinión: Cuando la infraestructura no conversa con el territorio
Columnas de Opinión: Cuando la infraestructura no conversa con el territorio Q uien conoce Atacama lo percibe con claridad: un territorio que aporta de manera decisiva a la economía del país convive, al mismo tiempo, con carencias básicas que siguen márcando la vida cotidiana. No se trata solo de cifras o rankings, sino de experiencias concretas: dispersión geográfica, conectividad digital insuficiente, acceso desigual a la salud, sistemas de agua tensionados y obras largamente prometidas que no terminan de llegar. Esta paradoja no es nueva, pero sigue interpelando. En una región donde operan industrias clave -minería, agricultura y energías renovables-, una proporción relevante de la población vive en condiciones de pobreza multidimensional. El problema no es únicamente cuánto se invierte en infraestructura, sino cómo se decide y prioriza, con qué visión territorial se planifica y cuándo se gestiona.
Durante años, la conversación pública ha tendido a reducir la infraestructura a un listado de obras pendientes: la doble vía de la Ruta 5 Norte, la construcción y reposición de Cesfam y postas rurales, embalses y brechas persistentes en alcantarillado y establecimientos educacionales. Sin embargo, cuando estas inversiones se conciben como proyectos aislados, pierden su capacidad de transformar el territorio. Una carretera que responde solo a una lógica productiva puede profundizar desigualdades si no conecta personas y servicios. La infraestructura mal pensada no es neutral: produce exclusión y descontento. Aquí es donde la inteligencia territorial cobra sentido. No como consigna tecnológica, sino como una forma distinta de gobernar el desarrollo: integrar datos, evidencia y conocimiento local; anticipar escenarios; coordinar instituciones y actores; y tomar decisiones con visión de largo plazo. Es pasar de reaccionar a las urgencias a construir sistemas habilitantes para el bienestar y la cohesión territorial. La brecha que enfrenta Atacama no es solo de inversión; es estratégica e institucional. Superarla exige fortalecer la capacidad del Estado, pero también articular de manera más decidida al sector privado y a la academia, en un rol de co-creadores de soluciones territoriales. En tiempos de restricciones fiscales, la pregunta clave no es cómo invertir más, sino cómo invertir mejor. Atacama tiene activos, conocimiento y urgencias claras. El desafío es lograr que su infraestructura, esta vez, sí converse con el territorio. "En tiempos derestricciones fiscales, la pregunta clave no es cómo invertir más, sino cómo invertir mejor. Atacama tiene activos, conocimiento y urgencias claras". Paula Guerrero Zaro Magister e Ing. civil Industrial Autor: María José Sánchez Arrieta CEO de Global South Consulting. C Columna "En tiempos derestricciones fiscales, la pregunta clave no es cómo invertir más, sino cómo invertir mejor. Atacama tiene activos, conocimiento y urgencias claras". Paula Guerrero Zaro Magister e Ing. civil Industrial