Autor: Gastón Ojeda
Cartas: Tarde en el Hospital
Cartas: Tarde en el Hospital · "Tarde en el hospital" es el nombre de un clásico poema de las antologías escolares de antaño, cuya memorización era obligada y evaluada, perteneciente al chileno Carlos Pezoa Véliz (1879-1908). Aunque los sentimientos descritos por el hablante lírico son, sin duda, los de todo paciente internado, esta vez solo tomaré prestado el título de la obra. Miintención es ilustrar la grata impresión que corroboré durante casi un mes, al visitar a un pariente hospitalizado de gravedad, tanto en el Hospital Regional Dr. Eduardo Schütz Schroeder como en el antiguo recinto de calle Seminario. La única excepción fue la accidentada llegada a urgencias el día 29 de diciembre. Fue una jornada caótica para la unidad, producto de la cantidad de casos que requerían atención; particularmente aquellos categorizados en los niveles C3 y C4. Estos pacientes perfectamente pudieron atenderse en sus CESFAM o SAPU, o bien costear clínicas privadas, en lugar de saturar un servicio crítico por falta de educación cívica y solidaridad. Aun así, los funcionarios hospitalarios, incluidos los guardias privados, se esforzaron al máximo. Al día siguiente, dada la gravedad de nuestro paciente y la menor afluencia de público, los trámites se agilizaron notoriamente. Desde ese momento hasta su reciente alta, solo pude observar calidad en el servicio.
Destaco el buen trato, la tolerancia y la empatía hacia los pacientes (quienes, a veces, por sus dolencias o incluso tras superarlas, no colaboran con su propia mejoría). Valoro la orientación a las familias, la agilidad administrativa y la vocación de servicio de los TENS, que realizan tareas inmensas. Asimismo, reconozco al área de nutrición -cuya función vital es a menudo incomprendida por familiares que insisten en alimentos contraproducentesy al personal de aseo, que mantiene impecables ambos recintos. Por supuesto, mención honrosa para los imprescindibles: enfermeras y médicos de urgencia, UTI y demás unidades. Mil gracias, ánimo y fuerza. Autor: Gastón Ojeda.