Autor: Renato Segura Profesor Ingeniería Comercial USM
Columnas de Opinión: Ineficiencias en el gasto público
Columnas de Opinión: Ineficiencias en el gasto público os costos de agencia (ineficiencias) se estudian en finanzas. Estos se originan por el conflicto de intereses que colisionan entre los agentes L económicos. El Flujo de Caja Libre es uno de los fenómenos bajo estudio. La ineficiencia se origina cuando las empresas generan efectivo real después de deducir de sus ingresos operativos todas las inversiones necesarias para mantener su capacidad productiva y su nivel óptimo de operaciones. Los flujos que se generan descontados los costos operacionales sirven para financiar la cartera de proyectos con valores actuales netos positivos, descontados a una tasa de costo de capital que relaciona la relación deuda/patrimonio. Cuando los flujos de caja que ingresan durante las operaciones superan dicho valor, se originan las ineficiencias debido a acciones gerenciales que se desvían de los objetivos corporativos. Es decir, los gerentes suelen utilizar dichos flujos libres para invertir en proyectos con valores anuales netos negativos (destrucción de valor corporativo). En el mundo público, suele ocurrir algo similar. La diferencia radica en que se destruye el bienestar social.
En este sentido, el presupuesto de la Nación es la principal fuente para el cumplimiento de las funciones de las distintas entidades públicas, a saber, instituciones que participan de la administración del Poder Ejecutivo; instituciones estatales autónomas; e instituciones descentralizadas de derecho público con personalidad jurídica y patrimonio propio, que se relacionan con el Poder Ejecutivo a través de un Ministerio. En este ámbito, el Flujo Fiscal de Caja Libre (FFCL) es el resultado de una diferencia positiva entre lo presupuestado con lo ejecutado al momento de cumplida la función de los organismos públicos.
Ejecutar el 100% de lo presupuestado es un requisito de buena gestión pública, pero puede contener ineficiencias desde el momento que las erogaciones no tengan relación con las funciones asignadas (ineficiencias). Un ejemplo que puede resultar útil para dimensionar dicho fenómeno. La política pública dispone de presupuesto para mejorar las condiciones de la población en el acceso al mercado del trabajo.
Para ello el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo Sence, mediante convenios, transfiere recursos a las Oficinas de Intermediación Laboral OMIL de los municipios del país para fortalecer la intermediación laboral (Convenios FOMIL). Con ello, se busca tender puentes con el sector empresarial. Se busca que la oferta de trabajo sea pertinente a la demanda de las empresas, seleccionando y/o dotando a los postulantes con los atributos que buscan los empleadores. Para ello, el presupuesto 2025 de Sence consideró cerca de $14.000 millones. En promedio, dicho presupuesto alcanza para transferir $40 millones a cada OMIL del país, cifra inferior a lo que se transfiere en la práctica. La diferencia (o parte de ella) se está utilizando para financiar "plataformas laborales regionales" cuyo objetivo es la intermediación laboral. Desde el punto de vista de Sence, "con alcances operativos distintos que las OMIL". Durante el año 2025 se licitó dicha plataforma para Nuble por un monto de $400 millones.
Curiosamente, al menos es lo que ocurre con las OMIL de Chillán y Chillán Viejo, las actividades que le fueron definidas se traslapan con las que ejecutan las OMIL a través de los convenios vigentes con Sence. Es decir, estamos frente a una ineficiencia por FFCL. Autor: Renato Segura Profesor Ingeniería Comercial USM. Opinión