Autor: Por Ignacio Molina
Roberto Bolaño: Sus días formativos en Los Angeles y la exposición que lo recuerda
Roberto Bolaño: Sus días formativos en Los Angeles y la exposición que lo recuerda LT CULTO n una pared del Centro Cultural de Los Ángeles cuelgan cinco dibujos pequeños, cada uno en un marco blanco del tamaño de una postal. Son retratos trazados con líneas rápidas en lápiz pasta azul. Debajo de algunos aparece una firma breve: "R. Bolaño". Los hizo Roberto Bolaño en 1973, cuando volvió a Chile después de años en México. Hoy estos dibujos forman parte de la exposición "Bolaño, regreso al país natal", que se inauguró el 16 de marzo en esta ciudad del sur de Chile. El lugar no es casual. El Centro Cultural funciona en el edificio donde antes operó el Liceo de Hombres de Los Ángeles, establecimiento donde Bolaño cursó parte de su adolescencia. A mediados de los años 60 vivía en la ciudad con su familia. En 1968 se trasladaron a Ciudad de México, cuando él tenía 15 años. Ese período -la vida del adolescente Bolaño en Los Ángeleses el punto de partida de la exposición.
La curadora es Natalia Matus, 34 años, periodista del Centro Cultural y magíster en Literatura. "La vida de Roberto Bolaño en su preadolescencia no está muy investigada", dice Matus. "Y me parece relevante todo lo que él absorbió de acá.
Yo creo que sí se ve reflejado en su literatura, en algunos personajes y en algunas situaciones que él describe". Parte de la información sobre esos años también se basa en la investigación previa del periodista Juvenal Rivera sobre la vida de Bolaño en la ciudad. A partir de ese material y de nuevas búsquedas en archivos locales, la muestra propone un recorrido por ese territorio biográfico. Una sección introduce la trayectoria del escritor con una línea de tiempo: los libros que publicó, las ciudades donde vivió, los premios que recibió. En otra sala aparecen fragmentos de un cortometraje basado en Regreso al país natal, junto con objetos que remiten a los años 60. Más adelante hay una instalación sonora. Se escuchan fragmentos de textos donde Bolaño menciona a Los Ángeles, muchos tomados de Sepulcros de vaqueros. Otras voces leen esos pasajes mientras el visitante recorre la sala. En otra parte aparecen trabajos visuales inspirados en su obra: dibujos, collages y piezas realizadas por artistas locales. En 1973, Bolaño regresó brevemente a Chile. Fue un momento convulso. Había vuelto con la idea de trabajar en Quimantú, la editorial estatal impulsada durante el gobierno de Salvador Allende. Pero pocas semanas después del golpe militar fue detenido en un control policial cerca de Concepción y trasladado al cuartel de Investigaciones. Allí ocurrió un episodio que ha quedado registrado en testimonios posteriores: dos detectives reconocieron R. BOLAÑO R. BOLAÑOA Sus días formativos en Los Angeles y la exposición que lo recuerda 1967 en el detenido a un antiguo compañero del Liceo de Hombres de Los Ángeles. Ese reconocimiento ayudó a que fuera liberado días después. Los dibujos que ahora se exhiben pertenecen a ese mismo período. Uno de los objetos del recorrido es un ejemplar de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda. Es una edición de Losada similar a la que pertenecía a Victoria Ávalos, madre del escritor. "La mamá le leía Veinte poemas de amor y una canción desesperada.
Ella viajaba con ese libro por todos los lugares donde vivieron en Chile", cuenta Matus. "Ese fue un acercamiento muy temprano que él tuvo con la poesía". La relación entre la ciudad y el escritor también se mantiene fuera del museo. La casa donde vivió su familia todavía existe. Está en la calle Juan Antonio Coloma, frente a la sede local de la Universidad de Concepción. Actualmente está a la venta. Es una casa sencilla, de piezas rectangulares y pasillos estrechos. Algunas habitaciones todavía conservan pisos continuos de color café y cortinas pesadas en las ventanas. En una de las piezas quedan repisas de madera oscura empotradas en el muro. El interior muestra el desgaste de los años, pero la estructura parece la misma de la época en que la familia Bolaño vivía allí. El año pasado un lector viajó desde Boston para verla. "Dijo que vino solo a eso. La casa estaba arrendada. Había un matrimonio de edad. Él entró, tomó once con ellos y se sacó fotos.
Después nos dejó un poema inspirado en Bolaño". El visitante era Reed Sheppard, poeta estadounidense de 30 años formado en la Universidad de Columbia, quien llegó a Los Ángeles para seguir la huella del escritor chileno y entregar un homenaje a la Corporación Cultural Municipal. No ha sido el único. En los últimos años han llegado escritores, documentalistas y lectores de distintos países que buscan conocer esa parte menos conocida de la vida de Bolaño. El montaje permanecerá abierto hasta el 23 de abril, fecha que coincide con el Día del Libro. Ha recibido también la visita de María Salomé Bolaño, hermana del autor, quien regresó a Los Ángeles tras haber dejado esta ciudad en 1968. Mientras en el sur de Chile se revisan los años de formación del escritor, a más de diez mil kilómetros, otra ciudad revisa su etapa final. En Blanes, el pueblo catalán donde vivió desde mediados de los años 80 hasta su muerte en 2003, se presenta la exposición "Roberto Bolaño: El visitante del futuro", instalada en la Casa Saladrigas. Natalia Matus mira esa coincidencia como un mapa de la vida de Bolaño. "Ciudades que están tan lejanas una de otra se unen por la figura de este escritor. Acá están sus inicios, cómo se forja su personalidad; y allá los últimos años de su vida". ® Autor: Por Ignacio Molina.
Desde mediados de marzo, una muestra recuerda en Los Ángeles los años en que el fallecido autor vivió en el sur de Chile, los días embrionarios de su carrera, el minuto adolescente en que se inició en la escritura y en que admiraba a gigantes como Pablo Neruda, antes de su salto definitivo a México. Aquí, un recorrido por esos capítulos iniciales que incluyen la casa donde residió, hoy en venta. El autor en el Liceo de Hombres de la ciudad (al lado izq. de la profesora, segunda fila desde abajo)