Lansa decide no comprar remolacha local y productores califican la decisión como el "tiro de gracia para temporada agrícola"
Lansa decide no comprar remolacha local y productores califican la decisión como el "tiro de gracia para temporada agrícola" LEONARDO CÁRDENAS El gerente general de Empresas Iansa, Pablo Montesinos, envió esta mañana un hecho esencial a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) para informar una decisión estratégica: el directorio de la compañía decidió que, para la próxima temporada 2026-2027, no contratará remolacha para la producción de azúcar.
En su lugar, la empresa concentrará la capacidad de su planta ubicada en San Carlos, Región de Ñuble, en el procesamiento de azúcar cruda, un insumo importado que Iansa refina y convierte en el azúcar que luego comercializa a público. Hoy el mayor exportador de azúcar cruda, proveniente de la caña de azúcar, es Brasil. La determinación, fundamentó la empresa, responde a los bajos precios internacionales del producto y a la presión en los costos de la cadena productiva. En 2025, el precio internacional del azúcar promedió US$ 480 la tonelada en Londres, un 16,5% menos que los US$ 575 del año previo. La decisión de la compañía ocurre en un momento clave para el sector agrícola. El acuerdo del directorio implica que para la temporada 2026-2027, que comienza habitualmente en agosto, con la siembra de parte de sus productores, ya no se realizarán contratos de remolacha.
Y justo en estas semanas en las que Iansa negocia con sus proveedores las siembras para las cosechas que ahora no tendrán. "Esta decisión busca asegurar la continuidad de su producción en Chile, con el objetivo de seguir abasteciendo a los clientes industriales y consumidores finales, reafirmando nuestro compromiso con la calidad, seguridad de suministro, innovación, nuestro equipo de personas y comunidades donde estamos presente", señaló el ejecutivo en el hecho esencial.
A través de un comunicado, Iansa explicó que la medida "busca asegurar la continuidad de su producción en Chile, con el objetivo de seguir abasteciendo a los clientes industriales y consumidores finales, reafirmando nuestro compromiso con la calidad, seguridad de suministro, innovación, nuestro equipo de personas y comunidades donde estamos presente". De acuerdo al último reporte anual de Iansa, en 2025 la compañía tuvo 440 contratos con agricultores de remolacha de las regiones de Maule, Ñuble y Biobío, lo que permitió cosechar 7.733 hectáreas totales. Lo anterior se produce en medio de grandes cambios en la industria. Así lo explicó el presidente de la firma en la memoria de 2025, Gonzalo Sanhueza: "La actual coyuntura confirma que la agroindustria enfrenta transformaciones estructurales profundas.
Los cambios en los patrones de consumo, la presión por una mayor eficiencia productiva y la volatilidad de los mercados obligan a las compañías a reinventarse de manera permanente". Y agregó: "En Empresas Iansa entendemos que adaptarse no es una opción coyuntural, sino una condición indispensable para seguir siendo relevantes y competitivos en un entorno cada vez más exigente". La compañía es controlada desde este año por la firma global Hartree Partners, especialista en el comercio de energía y materias primas, la que acordó comprar el total de las acciones de la sociedad que controlaba a la compañía (ED&F Man Chile). El grupo tuvo ingresos por US$ 519 millones el año pasado y además de la producción de azúcar, hoy produce pasta de tomate, pulpa de frutas, jugos concentrados y productos de nutrición animal.
La empresa perdió US$ 44 millones en 2025 y en el negocio del azúcar, la pérdida ascendió a US$ 25,7 millones. "UN TIRO DE GRACIA" En conversación con Pulso, el presidente de la Federación Nacional de Remolacheros (Fenare), Jorge Guzmán Acuña calificó la decisión de lansa como "un tiro de gracia JANSA para la temporada agrícola 2026-2027. El escenario actual ya es complejo y esta decisión agrava la situación". "No es una decisión favorable. El escenario responde a la baja del precio internacional del azúcar y al alto costo de los insumos. El valor que lansa podría ofrecer por la remolacha no alcanza a cubrir los costos de producción. Para la agricultura nacional es una mala noticia, considerando que la remolacha lleva 73 años en el país y fue un cultivo clave para el desarrollo del sector", acotó. Según Guzmán "las hectáreas sembradas en la temporada 2025-2026 se están entregando con normalidad en la planta de Iansa en la comuna de San Carlos. El anuncio de la empresa consiste en no ofrecer contratos para la temporada 2026-2027. Como la remolacha se siembra entre agosto y septiembre bajo un contrato previo, la falta de este acuerdo significa que simplemente no habrá siembras para la próxima temporada. Los contratos de la cosecha actual se van a cumplir y la planta sigue operando, pero este anuncio marca el fin de la producción de azúcar nacional para 2026-2027 a. El dirigente señaló que habían ocurrido señales que anticipaban la decisión de lansa. "Era evidente que el volumen de compra disminuía. Había señales claras, como la falta de importación de fertilizantes e insumos, lo que anticipaba una decisión inminente", añadió. Esto dedido a que Iansa "generalmente gestiona de un año a otro la importación de fertilizantes y todos los insumos necesarios. El cultivo de la remolacha es técnico y requiere suministros específicos.
La compañía provee las semillas, los fertilizantes y los herbicidas; se sabía que no habían adquirido estos materiales para la presente temporada".®. Lansa anunció que no comprará remolacha para la temporada 2026-2027 debido a los bajos precios internacionales, centrando su planta de San Carlos exclusivamente en procesar azúcar cruda. En 2025, la compañía tuvo 440 contratos con agricultores de remolacha, cosechando 7.733 hectáreas.