Editorial: Difícil rearme de la oposición
Editorial: Difícil rearme de la oposición U n acuerdo con parte de la oposición -las bancadas de la DC y el PPD-, además del PNL, ha facilitado al oficialismo lograr la presidencia de 19 de las 27 comisiones permanentes de la Cámara de Diputados, con 95 sufragios a favor. En contra de la propuesta de la mesa votaron 54 parlamentarios del PDG, el PS, el FA y el PC. La división opositora se suma a la ocurrida la semana pasada, que permitió la elección del diputado Jorge Alessandri (UDI) como presidente de la cámara baja.
La configuración del Congreso -está pendiente la distribución de comisiones en el Senadoes fundamental para la tramitación de la agenda legislativa del Ejecutivo, en particular del proyecto de "reconstrucción nacional", que considera un misceláneo conjunto de medidas económicas y sociales.
Mientras que los legisladores socialistas Juan Santana y Raúl Leiva acusaron que la fórmula de la mesa tenía un propósito "excluyente", el diputado Raúl Soto indicó que el PPD, aunque mantiene su "plena autonomía opositora", apunta a ser una oposición "incidente" en el proceso político-legislativo. En este contexto, diversos analistas han observado que la fractura de la oposición es una señal de las dificultades de esta para acomodarse a la nueva realidad: fuera del Gobierno y en minoría parlamentaria.
A juicio del académico Marco Moreno, es "evidente" que no existe una sola oposición y tampoco un "diseño estratégico" para enfrentar a un Ejecutivo que "ha copado todo". Para el sociólogo Alberto Mayol, la oposición experimenta el problema "estructural" de una falta de relato, de contenidos y de estrategias. Según el experto electoral Pepe Auth, si no hubo "comunión" en las formaciones que apoyaron al Presidente Boric, menos la habrá ahora en que no existe el incentivo de gobernar.
En este sentido, el exdiputado afirmó que los partidos opositores están buscando posicionarse y así "maximizar sus intereses". De acuerdo con Auth, la existencia de distintas oposiciones llevará a un escenario de "geometría variable" que posibilitaría al Gobierno alcanzar mayoría en el Congreso con cualquiera de ellas. Ciertamente, parece prematuro aún anticipar de manera demasiado rígida la conducta que tendrá la oposición, o siquiera si está en su diseño actuar de consuno. Que tras la administración de Boric no haya se haya concordado una alianza estable, ni siquiera entre el PC y el FA, contribuye a esa incertidumbre. Sí es evidente que la conformación opositora no solo dependerá de sus propias capacidades, sino también de la habilidad -y el desgastedel Gobierno. Que el Ejecutivo tome la iniciativa legislativa y el control de la agenda es un fenómeno normal de la democracia; también es habitual que la oposición incluya diferentes corrientes que compiten por la hegemonía.
Pero la falta de un examen crítico del fracaso de la administración Boric -que asumió en 2022 con un horizonte de continuidad-, y la ansiedad respecto del rol de oposición que les corresponde desempeñar, no contribuirá a mejorar la percepción de la ciudadanía sobre quienes gobernaron hasta el 11 de marzo.
El rearme conceptual, programático y orgánico de los sectores llamados progresistas es un proceso que requiere cabeza fría, racionalidad y una perspectiva de largo plazo. "La conformación opositora no solo dependerá de sus propias capacidades, sino también de la habilidad y el desgaste del Gobierno".. "La conformación opositora no solo dependerá de sus propias capacidades, sino también de la habilidad y el desgaste del Gobierno".