Cartas: lA ¿El acelerador ola perdición
Cartas: lA ¿ El acelerador ola perdición Señor Director: En muchas salas de clase, la IA ya no solo corrige o resume: también piensa por el estudiante. Organiza ideas, redacta párrafos, propone argumentos y hasta decide qué es importante. El problema no es solo ético; es cognitivo. Estudios recientes advierten que la IA puede llevar a delegar en la IA procesos mentales que antes hacía el alumno, con el riesgo de desplazar procesos esenciales del aprendizaje, como el esfuerzo y la autorregulación. Aprender no es solo llegar a una respuesta correcta. Es hacer el trabajo mental que permite comprender, conectar, equivocarse yajustar. Por eso, en línea con lo que Bjork llamó "dificultades deseables", cierto nivel de esfuerzo no estorba el aprendizaje: lo produce. Si la IA hace demasiado pronto el trabajo pesado (analizar, planificar, decidir o revisar), el estudiante puede rendir mejor hoy, pero aprender menos para mañana. No es casual que los estudios adviertan que la sobredependencia de la IA puede debilitar el pensamiento crítico, el razonamiento analítico y la toma de decisiones. La pregunta, entonces, no es si la IA debe entrar al proceso de aprendizaje. Ya entró. La pregunta de verdad es para qué la usamos. Bien integrada, puede apoyar la retroalimentación, la planificación y el aprendizaje autorregulado. Mal usada, solo convierte el aprendizaje en una ilusión de fluidez. En educación, el criterio no debería ser si la tarea quedó lista más rápido, sino si, después de usar IA, el estudiante piensa mejor por sí mismo. Lucas Silva Doctor en Educación, U. de los Andes Una señal ambigua Señor Director: El recorte de becas de magíster y postdoctorado en el extranjero es una señal política preocupantemente ambigua. Si la decisión se enmarca dentro de una estrategia deliberada de fortalecimiento del ecosistema CTCI, estaríamos ante un giro posible -aunque discutiblede priorizar la consolidación de capacidades internas. Dialogar con las universidadesy la comunidad científica enriquecería una propuesta en esta dirección, enfrentando estratégicamente el contexto de alta presión presupuestaria, sin perder posicionamiento y competitividad a nivel internacional. Pero ese no parece ser el escenario, al menos por ahora. Hasta el momento no hay anuncios claros en materia de fortalecimiento de capital humano avanzado o de generación de capacidades institucionales, ni de construcción de redes internacionales en I+D+i. Sin ese complemento, los anuncios pierden potencialidad estratégica y se evidencian simplemente como una contracción. Y eso es grave. Porque las becas han sido un mecanismo clave de inserción en redes internacionales de conocimiento, de. - - -