Ajustes al Estado de Excepción en la Macrozona Sur marcan debate sobre seguridad y conflicto
Ajustes al Estado de Excepción en la Macrozona Sur marcan debate sobre seguridad y conflicto María José Villagrán prensa@latribuna.cl El El Presidente de la República, José Antonio Kast, anunció que el Gobierno impulsará modificaciones al Estado de Excepción que rige desde hace casi cuatro cuatro años en la Macrozona Sur, medida implementada implementada a raíz de los hechos de violencia registrados en las provincias de Biobío y Arauco, en la Región del Biobío, y en Cautín y Malleco, en La Araucanía. El Mandatario calificó como “un desafío” poner fin a esta medida constitucional constitucional durante su administración, administración, aunque advirtió advirtió que el proceso podría tomar tiempo. En esa línea, adelantó que en los próximos próximos meses se aplicarán ajustes orientados a fortalecer fortalecer el control en sectores considerados críticos.
Kast enfatizó que los cambios no necesariamente necesariamente implicarán nuevas iniciativas legislativas, sino que responderán a acuerdos operativos con las Fuerzas Armadas y de orden desplegadas en el territorio, evitando entregar detalles específicos de las medidas. Pese a ello, aseguró que en las próximas semanas se concretarán ajustes en la estrategia de seguridad, con el objetivo de avanzar hacia la “normalización” de la zona. Sin embargo, detalló que el enfoque del Ejecutivo apunta a fortalecer fortalecer la inteligencia por sobre el uso de la fuerza.
En el marco de estos anuncios, Kast también se refirió a la situación en Temucuicui, comunidad comunidad mapuche ubicada en la comuna de Ercilla, señalando que se evalúan mayores restricciones para el ingreso y salida de personas en ci sector.
MEI)IDA NECESARIA, PERO NSUFICIENTE Respecto al anuncio de Kast sobre las eventuales modificaciones al Estado Estado de Excepción que rige hace casi cuatro años en la Macrozona Sur, el académico académico e investigador de Faro UDD, Jorge Cordero, sostuvo que los cambios no serían sustanciales en el corto plazo y que su implementación requiere requiere un análisis “pausado y reflexionado”. El especialista explicó que, si bien el Ejecutivo ha planteado ajustes, no se observa -por ahorauna transformación de findo en la medida.
“No se observa observa que haya cambios fundamentales fundamentales en la medida implementada y, efectivamente, efectivamente, creo que analizar las modificaciones que se pueden hacer al Estado de Excepción es algo que va a tomar tiempo; no se puede hacer de la noche a la mañana”, detalló Cordero. En ese sentido, el experto experto enfatizó que cualquier modificación al Estado de Excepción debe considerar considerar sus implicancias y ser previamente discutida con actores clave. A su juicio, el proceso debe involucrar al recientemente creado Ministerio de Seguridad, así como a parlamentarios de las regiones afectadas, quienes dijo cumplen un rol esencial en la representación representación de la ciudadanía. Respecto a la posibilidad posibilidad de acotar territorialmente la medida, el académico académico plantcó que el Estado de Excepción ya operaba con cierto grado de focalización focalización en zonas donde se concentran hechos de violencia. Por ello, llamó a evaluar con cautela qué tan significativos serían los cambios propuestos en este ámbito.
En cuanto a la efectividad efectividad de esta herramienta, Cordero fue enfático en señalar que se trata de una medida “necesaria”, pero que puede transformarse en un “arma de doble filo”. En ese sentido, advirtió que el uso prolongado de mecanismos excepcionales excepcionales puede terminar normalizándolos. “Cuando “Cuando tú abusas de medidas excepcionales, dejan dc ser excepcionales y pasan a ser la regla”, afirmó. El investigador también alertó que la persistencia de hechos violentos en un contexto donde ya sc aplica aplica el Estado de Excepción evidencia limitaciones del Estado para abordar el conflicto. “Si la violencia aumenta cuando ya tienes tu mecanismo excepcional en uso, surge la pregunta de qué queda después”, plantcó. Asimismo, Cordero destacó la importancia de no reducir la situación en la Macrozona Sur únicamente únicamente a un problema de seguridad. En esa línea, insistió en la necesidad de diferenciar entre los grupos violentos y las demandas históricas de las comunidades mapuche, mapuche, relacionadas principalmente principalmente con tierras, reconocimiento y políticas públicas pendientes. “El riesgo es creer que esto es solo un problema de seguridad e ignorar lo demás”, sostuvo, agregando agregando que esa omisión podría contribuir a una mayor radicalización. Según explicó, en las últimas décadas se ha evidenciado evidenciado un aumento tanto en la cantidad de organizaciones organizaciones radicales como en la gravedad de los delitos asociados, incluyendo vínculos vínculos con otras actividades ilícitas. Frente a este escenario, el académico plantcó que una estrategia efectiva debe combinaracciones de control de la violencia con medidas políticas y sociales. sociales. Entre ellas, mencionó la necesidad de mejorar la gestión de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígcna (Conadi), agilizar los procesos de compra de tierras y avanzar en compromisos compromisos ya establecidos. Otro punto que releyó fue la necesidad de generar generar políticas de reparación para las víctimas de la violencia en la zona.
“Hoy no solo existe una deuda con los pueblos indígenas, sino también un nuevo grupo de víctimas que requiere requiere atención del Estado”, afirmó, señalando que este tipo dc mecanismos han sido implemcntados en otros países que han enfrentado conflictos similares. Finalmente, Cordero hizo un llamado a ampliar la responsabilidad en la búsqueda de soluciones, destacando el rol del Poder Legislativo. En su opinión, existe una baja exigencia hacia los parlamentarios de la Macrozona Sur en cuanto a la generación de propuestas concretas. “Se ha privilegiado la retórica por sobre la articulación de soluciones”, criticó.
De esta manera, el debate debate sobre el futuro del estado estado de excepción se instala no solo en el plano de la seguridad, sino también en la necesidad de avanzar hacia un abordaje integral que considere las múltiples dimensiones del conflicto en el sur del país. Jorge Cordero, académico e investigador de Faro UDD El Ejecutivo anunció ajustes operativos, mientras expertos insisten en que el conflicto requiere respuestas políticas, sociales y territoriales. EL ESTADO DE EXCEPCIÓN rige hace casi cuatro años en la Macrozona Sur.
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