COLUMNAS DE OPINIÓN: Una bomba al corazón del sector productivo
COLUMNAS DE OPINIÓN: Una bomba al corazón del sector productivo Opinión Opinión El "Dieselazo": Una bomba al corazón del sector productivo Lareciente decisión de la administración de José Antonio Kast de modificar los parámetros del Me canismo de Estabilización de Precios de los Com bustibles(MEPCO) representa un giro drástico enla conducción económica del país. Mediante un sim. ple decreto administrativo y prescindiendo de trá mite legislativo, el Ejecutivo redujo el período de cálculo del precio de paridad de importación de 21 asolo4semanas.
Esta maniobra, en la práctica, neu: traliza el 101 estabilizador del mecanismo y traspa sa de golpe toda la volatilidad del mercado interna cionalal bolsillo de los chilenos, permitiendo alzas históricas que alcanzan los $580 por litro de diésel y $370 en la gasolina de 93 octanos. Sibienel gobierno esgrime una necesaria respon: sabilidad fiscal ante la crisis energética global, lo cierto es que esta medida apunta directamente al centro gravitacional de nuestra economía. El diésel noes uninsumo facultativo; es lasangre que moviliza el 98% de la carga nacional y el pilar del transporte de pasajeros.
Al disparar los costos operacionales de los gremios logísticos, se gatilla una presión inflacionaria inmediata que impactará sin escalasen la canasta básica y los insumos agrícolas, En los sectores más sensibles, como el transporte interurbano, lasadvertencias ya son alarmantes: un pasaje entre Chillán y Santiago, hoy situado en $10.700, proyecta superar los $16.000 bajo estas nuevas reglas, evidenciando un costo social que la ciudadanía difícilmente podrá absorber. Resulta particularmente crítico observar cómo el diseño de las medidas mitigatorias distorsiona el mercado al generar una profunda asimetría entre losagentes económicos.
Mientras se anuncian subsidios focalizados para taxistas y colectiveros, más de35.000 conductores de plataformas digitalescomo Uber, DiDi o Cabify, que sostienen buena parte de la movilidad urbana en ciudades como Concepción y Los Ángeles, quedan en la más absoluta indefensión.
Sin acceso a redes de protección estatalni poder de lobby en La Moneda, esta fuerza laboral que hoy es estructural parael funcionamiento del país, se ve obligada a absorber un shock de costos que amenaza su propia subsistencia. Esta fragmentación de la ayuda no solo es injusta; es una lectura errónea de la nueva configuración del trabajo en Chile. Al alterarde forma tan abrupta las reglas del juegol Gobiemose arica un escenario de estan. ación difícil de revertir.
Con una inflación que ya se desvía de la meta del 3% para acercarse al 5% al cierre de 2026, y un crecimiento del PIB ajustado a labajaen torno al 1,5%,el desempleoen sectores intensivos en transporte deja de serun temor para convertirse en una amenaza real. Panaderos, agricultores y operadores turísticos enfrentan hoy. el mismo dilema traspasar costos al consumidor o enfrentar la quiebra. A mi juicio, nos encontramos ante una administración técnicamente competentey con genuinavocación ejecutiva, peroque ha olvidado que la viabilidad de las reformas depende de la legitimidad que otorga el diálogo. La urgencia fiscal puede serreal, pero en una democracia moderna, la urgencia del diálogo y el consenso gremial es, sencillamente, ineludible. ROGER SEPÚLVEDA CARRASCO Rector Universidad Santo Tomás A Resión del Biobío Resión del Biobío.