COLUMNAS DE OPINIÓN: cómo la digestión molde nuestra mente
COLUMNAS DE OPINIÓN: cómo la digestión molde nuestra mente Chris Pefaur Nufricionisfa del Laboratorio Nutrapharm [) urante mucho tiempo tiempo se creyó que el intestino era solo un órgano dedicado a procesar procesar los alimentos. Sin embargo, la ciencia ha demostrado que su papel es mucho más complejo. Existe una conexión constante constante entre el intestino y el cerebro -conocida como el eje intestino-cerebroque intestino-cerebroque influye directamente en el estado de ánimo, la memoria memoria y la salud mental. Estudios recientes han revelado que los trastornos digestivos y metabólicos pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer o el párkinson. Incluso condiciones condiciones previas como la diabetes diabetes tipo 2 o la deficiencia de vitamina D podrían anticipar anticipar alteraciones cognitivas cognitivas años más tarde. Estos hallazgos subrayan una idea que hasta hace poco parecía improbable: cuidar el sistema digestivo también también es cuidar el cerebro. Más del 90% de la serotonina, serotonina, neurotransmisor clave para el bienestar emocional, se produce en el intestino. Cuando la microbiota -el conjunto de microorganismos que habita en nuestro sistema digestivoestá equilibrada, el cuerpo y la mente funcionan funcionan de forma más armoniosa. armoniosa. En cambio, cuando ese equilibrio se rompe, pueden aparecer síntomas como ansiedad, fatiga o dificultad dificultad para concentrarse. Esta nueva visión invita invita a repensar el concepto de salud mental. No basta con estimular el cerebro mediante terapias o técnicas técnicas cognitivas; también es necesario nutrido desde su origen biológico. Una alimentación rica en fibra, alimentos naturales y hábitos hábitos saludables puede influir tanto en la digestión como en la estabilidad emocional y la claridad mental. El bienestar, entonces, deja de ser una tarea exclusiva exclusiva del pensamiento. Empieza en el cuerpo, en el modo en que lo alimentamos alimentamos y lo escuchamos. El eje intestino-cerebro nos recuerda que la mente no flota separada del organismo, organismo, sino que responde a sus ritmos internos. En tiempos en que la ansiedad y el agotamiento parecen formar parte de la rutina, volver a lo esencial -a cómo comemos, dormimos dormimos y sentimospuede ser un acto de equilibrio. La ciencia lo confirma: una mente sana comienza, literalmente, literalmente, desde el interior. El intestino piensa: cómo la digestión molde nuestra mente.