Autor: Cristian Aguayo Venegas cronica@estrellaconce.cl
"Ver todo destruido hace recordar esa noche y eso afecta"
"Ver todo destruido hace recordar esa noche y eso afecta" casi tres semanas de ALos incendios, el impacto emocional sigue marcando la vida de los vecinos de Lirquén. Más allá de las pérdidas materiales, las familias relatan un profundo shock psicológico que no distingue entre quienes lo perdieron todo y quienes lograron salvar sus viviendas.
La rabia, la pena, la sensación de abandono y un trauma que aún no logra procesarse son parte del día a día de una comunidad que hoy demanda con urgencia mayor acompañamiento y apoyo profesional en salud mental. "Los vecinos con que he hablado siguen afectados emocionalmente, tanto a los que se le quemó la casa como a los que se salvaron.
Es un shock que prevalece en Lirquén y que tiene a todos sumidos en una rabia y pena", dijo Andrea Faundez, del centro lirquenino. "Ver todo destruido hace que la mayoría recuerde esa noche y les afecte mucho.
Ya han pasado casi tres semanas y muchos ni siquiera saben cómo sentirse, es una mezcla de emociones que requiere de la gente a pesar de que durar, porque realmente profesionales en terreno", aseguró, subrayando que "toda la ayuda en salud mental es necesaria. Muchos aún no asimilan lo que pasó. Ahora ha bajado la ayuda y eso hace que la gran mayoría se sientan solos y abandonados". Javiera Bizama, del sector Vista Hermosa, expresó que "ha sido todo un tema la salud mental. Yo tengo una tía que perdió todo, y la semana pasada tuvimos que llevarla a primeros auxilios porque no estaba bien emocionalmente (. .. ) Ni siquiera ha podido llorar ni desahogarse. Es como que tiene todo reprimido", aseguró. "La mayoría de los vecinos no sabe cómo sacar sus sentimientos. Muchos son gente adulta, entonces se reprimen bastante. Es como que Lirquén se apagó, me siento muy mal”. "Es una tristeza muy grande la que siento. Después de haber tenido todo en tu casa, donde uno era feliz. Mis vecinos están igual. Las mujeres, sobre todo, tratamos de ser fuertes, pero estamos completamente destruidas. Hay mucha impotencia, mucha rabia, pena", comentó.
En su caso, dice no estar en su terreno "porque me hace mal ver mi casa toda destruida, además que nos dijeron que nos iban a desarmar las pocas paredes que quedan en pie". “Ha sido muy, muy difícil. La gente te dice: 'es lo material', pero no saben todo el sacrificio que hay detrás de eso. Fueron años de espera, esperamos dieciséis años esa casa. Dieciséis años y perderlo todo en un segundo es muy doloroso", quiere salir adelante quedó marcada. Es un trauma que quizás nunca pase", sentenció. Sandra Aburto, vecina de Geo Chile y quien también perdió todo, sostuvo que "a veces me duele tanto el corazón, porque me esforcé tanto.
Estoy todavía en la etapa de mi duelo, que no sé cuánto me va a 1232160-1 00 #340 afirmó, sin poder olvidar "ver cómo caía el fuego alrededor de nosotros, los autos se encendían al lado.
Fue algo traumático". VIVENCIA DEL TRAUMA Óscar Allaire Cuevas, psicólogo y asesor del Departamento de Salud Mental del SST, explicó que la percepción recogida por los equipos de apoyo en salud mental (Arsam) en terreno "da cuenta de una afectación significativa.
Se trata probablemente de uno de los eventos de mayor significancia vital ocurridos en los últimos años dentro de nuestra jurisdicción". Explicó que en general la gente "aún se encuentra cursando el estrés inicial propio de la emergencia.
La vivencia del trauma está fuertemente asociada a ese periodo inmediato" y añadió que "la evidencia muestra que aproximadamente un 60% de la población afectada suele sobreponerse a este tipo de situaciones a través de sus propios recursos, la resiliencia individual y el apoyo comunitario y humanitario". "Sin embargo, existe un porcentaje de la población que presenta manifestaciones de mayor severidad y que requerirá un apoyo más específico y sostenido en el tiempo”, comentó.
Entre los síntomas que se han podido detectar en las personas afectadas, uno de los más frecuentes es la hipervigilancia, donde las personas "se mantienen en alerta constante, con una sensación de ansiedad anticipatoria y percepción continua de riesgo", detalló. "A esto se suma un estado generalizado de aflicción emocional, asociado a la necesidad de volver a levantar una vida desde cero", dijo, puntualizando que los síntomas más recurrentes que se han identificado incluyen "agitación, expectación ansiosa, ansiedad persistente y dificultades para conciliar el sueño. En algunos casos, también se observan conductas de mayor irritabilidad o reacciones violentas", contó. @ La gente a pesar de que quiere salir adelante quedó marcada. Es un trauma que tal vez nunca pase". Javiera Bizama, vecina Vista Hermosa La gente dice: 'es lo material', pero no saben todo el sacrificio que hay detrás. Fueron años de espera". Sandra Aburto, vecina de GeoChile Han pasado casi tres semanas y muchos no saben cómo sentirse, es una mezcla de emociones". Andrea Faúndez, centro de Lirquén Autor: Cristian Aguayo Venegas cronica@estrellaconce.cl. Vecinos de los sectores siniestrados en Penco hicieron hincapié en el drama emocional e impacto psicológico que también requiere atención en la zona. La gente a pesar de que quiere salir adelante quedó marcada. Es un trauma que tal vez nunca pase". Javiera Bizama, vecina Vista Hermosa La gente dice: 'es lo material', pero no saben todo el sacrificio que hay detrás.
Fueron años de espera". Sandra Aburto, vecina de GeoChile Han pasado casi tres semanas y muchos no saben cómo sentirse, es una mezcla de emociones". Andrea Faúndez, centro de Lirquén VEINTE DÍAS HAN TRANSCURRIDO DESDE EL MEGAINCENDIO QUE DEVASTÓ DIVERSOS SECTORES DE PENCO Y LIRQUÉN. VECINOS BUSCAN RECUPERARSE TAMBIÉN EN LO EMOCIONAL. RODRIGO FUICA/UNO NOTICIAS