Autor: J. AGUILERA Y M. P. NAUDON
Empleo estatal presiona al gasto: sueldos son hasta 30% más altos que en el sector privado
Empleo estatal presiona al gasto: sueldos son hasta 30% más altos que en el sector privado La estructura del empleo público se ha instalado cada vez más como un factor determinante a la hora de enfrentar un ajuste de las cuentas fiscales, no solo por el crecimiento que ha registrado el personal estatal, sino que también por el monto de sus remuneraciones.
Si se toma la información disponible en la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), por ejemplo, se observa que en promedio los sueldos por hora del sector privado son un 28,1% más bajos que los del sector público. Sin embargo, los expertos plantean que en esta comparación hay distintos matices.
Desde la teoría, expone el investigador del Ocec-UDP Miguel Lorca, las diferencias salariales pueden explicarse por factores de compensación relacionados, por ejemplo, con la complejidad de las funciones que se asumen en el empleo público, costos políticos e incentivos a disciplina, restricciones legales o incompatibilidades y menos flexibilidad. Esa heterogeneidad motivó a Lorca, junto al economista Juan Bravo, a realizar una investigación académica que compare acabadamente las brechas entre trabajadores con un perfil similar entre el empleo público y el privado. Aunque la tendencia se replica, también hay realidades distintas dentro del ecosistema del empleo estatal.
Premio diferenciado El propósito del estudio es corregir la mayor cantidad de sesgos a la hora de emplearse en el sector público, y así comparar a este grupo de trabajadores con los del sector privado solo en función de sus atributos personales y profesionales. Cuando se despeja esta variable, se obtiene una comparación que solo refleja el “premio salarial” por trabajar en el sector público. Así, este estudio compara grupos de trabajadores con atributos similares entre 2010 y 2024, obteniendo una aproximación que revela un “premio salarial” de 19,6% en el empleo estatal. Sin embargo, los autores van agregando nuevos filtros, para intentar dilucidar qué características y perfiles son aquellos donde se concentra la mejor oferta salarial. De ahí que en un selecto grupo, la ventaja puede llegar hasta un 30,4% en relación con sus pares del mundo privado.
Se trata de un perfil específico, donde uno de los factores diferenciadores es desempeñarse específicamente en la Administración Pública: aquella parte de la administración estatal que excluye instituciones o empresas del Estado, y se enfoca solo en organismos de gobierno, municipios o fuerzas armadas.
Sobre la base de dicho resultado, Lorca cree que no se puede hablar de un “premio automático” por trabajar en el Estado, sino que más bien de una estructura institucional con mecanismos compensatorios que req u i e r e n m á s a n á l i s i s.
“ L a justificación económica de esos diferenciales requiere analizar con mayor profundidad la productividad, los niveles de desempeño y el diseño institucional (gestión de personal y remuneraciones), aspectos que exceden la estimación salarial, pero que son centrales para el debate de política pública”, concluye.
Tendencia al alza El debate en torno a la estructura salarial del empleo público no es menor, si se considera que este segmento del mercado laboral ha ido g a n a n d o t e r r e n o progresivamente, y con mayor ritmo en los últimos años.
E l i n f o r m e d a cuenta de que, entre 1995 y 2024, el total de empleos en el sector público pasó de 9,3% a 13,2% como proporción del empleo total, y que el crecimiento fue intenso entre 2009 y 2020.
Esta expansión de la dotación estatal ha tenido un impacto directo en las finanzas públicas: el gasto en personal del sector público se multiplicó por 3,8 veces entre 1995 y 2024, pasando de representar un 4,7% del PIB en 1995 a un 7% del PIB en 2024. GASTO El gasto público en personal escaló desde 4,7% a 7% del PIB, entre 1995 y 2024. Autor: J. AGUILERA Y M. P. NAUDON. En general, los salarios del sector público premian mayor profesionalización y menos flexibilidad, pero también se observa que los más beneficiados son quienes se desempeñan en la administración central. En medio de progresiva expansión de trabajadores públicos en el mercado laboral GASTO El gasto público en personal escaló desde 4,7% a 7% del PIB, entre 1995 y 2024.