GEPE EN RETROSPECTIVA
GEPE EN RETROSPECTIVA Aquí retrocede 20 años para volver a la escucha y reflexión de su primer disco que marcó época en la música chilena.
Su carrera internacional ha sido constante desde sus inicios, expandiéndose a Europa, Estados Unidos y Latinoamérica a través de giras y festivales como Vive Latino, consolidando su poplindie folk con toques andinos y electrónicos, marcando presencia en grandes escenarios y mostrando su evolución estilística con éxito en diversos mercados musicales a lo largo de 2 décadas.
Por_ Iñigo Díaz Justo Justo en el momento en que se encontraba cantando en la Sala Master de la Radio Universidad de Chile, aquel día sorpresivo de un diluvio en noviembre, en el Parque de las Esculturas de Providencia otro concierto dejaba al público empapado. Yo la Tengo, la banda estadounidense que fue parte del festival Fauna Primavera, volvía a conectarse con el universo de este cantor chileno. “La canción «Nunca mucho» es completamente Yo la Tengo. Los escuchaba mucho en la época en que la compuse. Es súper austera, con esos teclados que se escuchan medio pegados y sus ritmos. Yo tenía un teclado Casio casero, de esos que vienen con ritmos programados.
Y con eso hicimos la batería (... ) Aprendí a sacarle sentido a las canciones por esa banda”, le comentó Gepe a este reportero durante una entrevista realizada con público en la Disquería Chilena del MUT, como parte del ciclo «Escuchas nocturnas». INTENTO DELIBERADO En esa ocasión, Gepe escogió algunas piezas de su álbum «Gepinto» para escuchar en completo silencio y conversar con los asistentes acerca de los tiempos en que se gestó aquella obra. «Gepinto» es uno de los títulos más determinantes en la música chilena del nuevo milenio, publicado por el sello Quemasucabeza Quemasucabeza en 2005. “Por mucho tiempo le di la espalda a «Gepinto», me cerré frente a él, pero he vuelto a amistarme con esas canciones. Y creo que mi último disco, «Undesastre», tiene todo que ver con «Gepinto»”, dijo. Ese concierto de noviembre pasado fue un intento deliberado de Gepe por replicar la experiencia del lanzamiento oficial del disco, efectuado a fines de 2005.
Entonces él tenía 24 años, estudiaba Diseño en la universidad, hacía poco tiempo que había adoptado el nombre musical de Gepe inspirado en una caja de marcos para diapositivas con el que reemplazó su nombre civil de Daniel Riveros. Riveros. Vivía en San Miguel y estaba intentando salir a la superficie superficie como cantautor, encontrando respuestas vagas a sus preguntas, plasmadas en esas canciones.
Fiel a su mirada de austeridad se presentó esa noche de hace 20 años con los músicos Pablo Flores y Sebastián Sampieri, con quienes grabó los temas de «Gepinto» en su casa sanmiguelina.. GEPE EN RETROSPECTIVA Los instrumentos eran los mínimos: la guitarra traspuesta (ver recuadro), el charango, ese teclado casero, un bombo. Un público joven repletó la sala y se desbordó hacia el escenario, así que por momentos Gepe estuvo cantando de pie dentro de un pequeño círculo, rodeado por personas en el suelo. RELATO CORAL «Gepinto» tiene canciones impulsadas esencialmente o únicamente únicamente por la guitarra: «Los barcos», «Vacaciones» o «Guinea», otras 3 piezas que se escucharon en la Disquería Chilena. Y esa memoria auditiva también ha ido de la mano de un valioso documento publicado junto con los conciertos de conmemoración conmemoración en 2025. El Colectivo Abejorros lanzó el libro «Gepinto. Las cosas que aquí se guardan», una historia de oralidad pura, un relato coral que forma un puzle: la historia también se escribe con la memoria de muchos testigos.
Aparecen voces y testimonios de esos músicos de 2005, Pablo Flores y Sebastián Sampieri, también del ingeniero y productor del sello Quemasucabeza, Rodrigo Santis; de periodistas con excelente memoria y análisis como Cristián Araya y Roberto Carreño, o de la cantante Javiera Mena, que ha sido compañera de armas de Gepe. También hay testimonios del propio Gepe: “Mc parece que este disco es mucho menos primitivo de lo que se pensaba. «Gepinto» es bien complejo musicalmente, como un disco encerrado en sí mismo. Creo que todavía no encuentra su lugar.
Y es genial que así sea”. 1! «Namás» y una guitarra para zurdos La canción «Namás» incluye palmas y voces de apoyo de Dadalú, cantautora de la misma escena del pop independiente surgida en los 2000. Pero sobre todo incluye una guitarra única, la de Gepe, una para buenos zurdos, con el encordado dispuesto en el sentido contrario y sin afinación convencional. En el libro «Gepinto.
Las cosas que aquí se guardan», Gepe lo explica: “Podría decirse que es una afinación traspuesta sin mucha técnica (aquellas que utilizan las cantoras en el campo para adecuar el rango de la guitarra a sus propias voces). Más bien fue un accidente encontrarla.
Estaban apareciendo acordes que me hacían mucho sentido (... ) Se la hice a una novia que tenía en ese momento y trata sobre el estar”. Su letra se inicia en ese plano de prosa o de poesía: “Déjame estar y no digas nada / y no digas nada más”. Pero su coro es el que se ha instalado en el imaginario colectivo como declamación, con un Gepe que se autocuestiona en una encrucijada, tal vez sentimental, sentimental, tal vez existencial: “Pa qué pierdo el tiempo así! si lo dicho ya dicho está”. ¡ di 1 \....L. i4 La imagen de la carátula de «Gepinto» es una ilustración publicada en el «National Geographic». El joven Daniel Riveros la vio en una revista que pertenecía a su abuelo, y como le gustó, la intervino en su calidad de diseñador gráfico, formado en la U. Católica..