De viaje por todas las RESERVAS NACIONALES
De viaje por todas las RESERVAS NACIONALES 1.
RESERVA NACIONAL KAWÉSQAR, Magallanes Sueño internacional "Esta es de esas zonas en que tú dices: `Yo creo que cualquier turista europeo pagaría lo que sea para poder venir a estos lugares'. La Reserva Nacional Kawésqar es marítima: en el fondo, su área protegida abarca los fiordos y canales que hay dentro del parque nacional del mismo nombre.
Pero no es fácil visitarla: su forma de acceso es a través de navegaciones privadas, como las que realiza la empresa Solo Expediciones (desde Punta Arenas) o Turismo 21 de Mayo (desde Puerto Natales), cuyos zarpes dependen mucho de las condiciones meteorológicas. "Nosotros fuimos como parte de la Ruta Kawésqar de cruceros Skorpios, que tiene incluidas algunas visitas a ciertos lugares de la reserva, como el Fiordo de las Montañas, una de las zonas de naturaleza más salvaje e indómita de Chile. Allí hay unos 6 o 7 glaciares que aparecen mientras vas navegando y caen directamente al mar. Es impresionante. "Skorpios tiene permitida la bajada en uno de ellos, el glaciar Bernal, donde hay un sendero que lleva a un mirador del hielo. Durante la ruta vimos elefantes marinos, muchos cormoranes, gaviotas de todo tipo, huillines... Estos son lugares surreales, intactos, donde muy pocas personas han estado. Sitios de los que quedan cada vez menos en el planeta". 2. RESERVA NACIONAL LAGO PALENA, Los Lagos El gran descubrimiento "Llegar a esta reserva también es complicado. Nosotros partimos en auto desde Villa Santa Lucía, en la Carretera Austral, y desde allí subimos hacia la cordillera hasta Alto Palena. La reserva está unos 60 kilómetros al sur de este pueblo, ruta que se recorre a caballo: fuimos junto a arrieros locales y nos demoramos ocho horas en llegar.
Es una travesía dura, porque el camino es abrupto e incluso debes cruzar un portezuelo en la cordillera, pero vale la pena. "Se suele decir que Palena es como el hermano chico de Futaleufú, porque tiene paisajes similares, muy verdes, y además tiene esa misma atmósfera de pueblo, pero todo es a menor escala, mucho menos turístico. Para nosotros fue un gran descubrimiento. "A caballo se llega hasta el puesto de avanzada que tiene Carabineros, quienes pasan algunos meses cuidando la frontera. Y una vez en la reserva puedes acampar a orillas del lago, desde donde parten algunos senderos, que son pequeñas huellas, para recorrerlo. Pero no hay nada de infraestructura. Es pura naturaleza". 3. RESERVA NACIONAL FUTALEUFÚ, Los Lagos La suma del todo "A Futaleufú llegué escuchando que era impresionante. Todos me lo decían y yo nunca había estado.
Una vez allí lo comprobé: Futaleufú tiene una belleza visual impactante, y en realidad su mayor gracia es que se trata de una sumatoria de atractivos: está el pueblo, el río con el mejor rafting que he hecho, una gran cantidad de lagos cristalinos... "El área de la reserva no es tan grande (12 mil hectáreas) y su acceso es gratuito. El principal punto de visitación son sus dos miradores, donde puedes admirar los lagos y el verde exuberante del lugar. Hay una caseta de ingreso, baños y esas típicas banquitas con barandas de madera. No es más que eso. La reserva también protege una población de huemules que se está estudiando, aunque viven aislados en la montaña y rara vez se dejan ver. Pero el escenario natural resulta inolvidable". 4.
RESERVA NACIONAL MOCHO-CHOSHUENCO, Los Ríos Ahora más accesible "A fines del año pasado se abrió un nuevo camino que permite llegar más fácilmente y con un viaje más corto a esta reserva: la Ruta T-45, que une Choshuenco con Riñihue, bordeando los lagos Enco y Riñihue. "Nosotros fuimos ahora en verano y llegamos en auto a la entrada misma de la reserva (en invierno puede ser más complejo, cuando cae nieve). Dentro de la reserva está el cálido Refugio MochoChoshuenco, donde puedes acampar o quedarte en una tiny house que tienen allí. El refugio está asociado al Club Andino de Valdivia. "La actividad principal de esta reserva consiste en subir el volcán MochoChoshuenco. La ruta es larga y extenuante: demoras unas 9 horas ida y vuelta, con 1.300 metros de desnivel. En una parte hay que caminar durante tres kilómetros por el glaciar usando crampones.
Se debe ir con guías certificados: nosotros fuimos con Choshuenco Experience. "Al final llegas hasta la punta del volcán Mocho, y ves todos los volcanes de la zona: el Choshuenco que está al frente, el Osorno, el Puyehue, el Puntiagudo. Es un espectáculo". 5.
RESERVA NACIONAL VILLARRICA, Araucanía El otro volcán "Villarrica siempre se asocia a este gran volcán y a las muy conocidas ciudades que están en sus faldas --Pucón y Villarrica--, pero en rigor eso pertenece al parque nacional.
La reserva es otra zona protegida, y bastante menos común: está hacia el norte de Curarrehue y llega hasta el sector de Melipeuco, por toda la parte andina. "Entre sus principales atractivos se encuentran varias lagunas cordilleranas, a las que se puede llegar caminando por el día, como la laguna Huesquefilo, que está rodeada por bosques de araucarias y coigües. Pero lo que más destaca es el volcán Sollipulli, que tiene un cráter inmenso, de un kilómetro de diámetro, cubierto con un glaciar que es como un tapón de toda esta caldera. Era uno de mis sueños viajeros y pudimos llegar allí en verano (muchas personas lo suben en invierno, con raquetas de nieve), ascendiendo por roca volcánica escorial. Era marzo y había muy poca gente. Es un ascenso duro, sí, con casi mil metros de desnivel, pero llegar hasta allí de verdad te deja sin palabras". 6.
RESERVA NACIONAL CHINA MUERTA, Araucanía Aprendizaje en el bosque "Visitar esta reserva entrega muchas enseñanzas: la principal es que ves en terreno lo dañina que puede ser la acción humana y la importancia de seguir las normas y cuidar estos lugares. Un incendio arrasó con gran parte de estos bosques de araucarias en marzo de 2015, pero se ha ido recuperando. La resiliencia que tienen estos árboles, su capacidad para sobrevivir a catástrofes de esta magnitud, es impresionante.
De viaje por todas las RESERVAS NACIONALES Después de recorrer todos los parques nacionales a bordo de un auto eléctrico, el fotógrafo Benjamín Valenzuela Wallis se propuso hacer lo mismo, pero esta vez en las reservas. De las 49 que identificó, ya lleva 25 registradas. Aquí, de sur a norte, comenta cuáles han sido sus principales descubrimientos. POR Sebastián Montalva Wainer. FOTOS: Benjamín Valenzuela Wallis. KAWÉSQAR. Esta reserva solo tiene acceso marítimo. Uno de sus mayores hitos es el Fiordo de las Montañas. AVENTURA. Ir a los miradores de la Reserva Futaleufú es un gran complemento a los clásicos descensos en rafting. HIELO. El cráter del volcán Sollipulli, que forma parte de la Reserva Nacional Villarrica, está cubierto por un glaciar. Esta ruta se puede seguir con más detalles en el canal de YouTube de Benjamín Valenzuela Wallis. POSTAL. El fotógrafo con el volcán Choshuenco de fondo. Ahora hay un nuevo camino de acceso a esta reserva. LAGO PALENA. A esta reserva nacional se llega a caballo. El viaje dura unas ocho horas y se hace con arrieros. VIDA. El bosque de China Muerta se ha ido recuperando tras el incendio de 2015. AUTOR.
Benjamín Valenzuela Wallis planea terminar esta ruta en agosto.. - - - - - De viaje por todas las RESERVAS NACIONALES "Nosotros visitamos esta reserva por el día desde Melipeuco, e hicimos dos senderos: La Huella del Puma y Las Lengas, este último es un poco más suave.
Ambos conducen a miradores que entregan una perspectiva distinta de lo que podría ser el Parque Nacional Conguillío, que es su vecino: se ven los bosques de araucarias y lengas, y el volcán Llaima desde otro ángulo. "Además, en cuanto a fauna, pudimos ver muchos carpinteros y aves como el chucao, que son comunes de encontrar en estos bosques, pero no por eso menos hermosos". 7. RESERVA NACIONAL ALTO BIOBÍO, Araucanía Un nuevo paisaje "Esta reserva está cerca de la frontera con Argentina, por el paso Pino Hachado, en la zona donde nace el río Biobío. Para llegar hay que pasar por Icalma y atravesar la cordillera, entonces hacia el otro lado el paisaje cambia, es más como pampa y estepa patagónica, con muchos pajonales, pero también araucarias. En esta reserva, además, existe un proyecto que pretende reintroducir el guanaco. "Existe un lugar para quedarse, un refugio de montaña llamado Huellas, donde nos quedamos tres noches. Tiene camas, cocina, agua caliente y energía eléctrica.
Existen algunos senderos que permiten recorrer este paisaje de estepa que es muy particular y llamativo, como uno que se llama Traligüe, que tiene 13,5 kilómetros ida y vuelta y se recorre en unas cinco horas. Es muy poco transitado, pero muy bonito. Diferente a lo que uno está acostumbrado de ver en esta zona". 8. RESERVA NACIONAL MALALCAHUELLO/NALCAS, Araucanía ¿ Islandia en Chile? "En rigor estas son dos reservas, pero como están unidas, se suele considerar como si solo fuese un destino. Uno de sus mayores atractivos es el sendero que conduce al cráter Navidad, que se llama así porque se generó tras una erupción ocurrida un 25 de diciembre, en 1988.
Es notable que se pueda llegar a un cráter volcánico de una forma tan sencilla: se camina aproximadamente dos kilómetros. "También hicimos el sendero Sierra Colorado, que conduce a un mirador desde el que se tiene una gran vista hacia el volcán Lonquimay, sus bosques de araucarias y lengas, que ahora están espectaculares: el otoño se adelantó.
Esas rutas se pueden hacer por el día, quedándose en el pueblo de Malalcahuello. "Yo creo que toda esta zona de escorial volcánico puede compararse perfectamente con esos paisajes que uno asocia a Islandia, que son grandes hitos del turismo internacional. Pero esto está aquí mismo, en el sur de Chile". 9.
RESERVA NACIONAL RALCO, Biobío A los pies del Callaqui "Tampoco es sencillo llegar a esta reserva: desde Ralco a la entrada son solo 70 kilómetros, pero te demoras casi tres horas en recorrer esa distancia, porque es un camino con muchas curvas y los últimos 30 kilómetros son puro ripio.
Y ahora lo estaban arreglando. "Lo más bonito es que tienes el volcán Callaqui al lado, que es imponente, y además se puede llegar hasta la laguna La Mula, que es el otro highlight de este lugar.
Existe un sendero corto, de aproximadamente una hora, en el que se sube un cerro y quedas de frente a la laguna, que está rodeada de araucarias y se ve toda la cordillera detrás. "Los fines de semana llega un poco más de gente. Nosotros fuimos ahora en otoño, y el bosque estaba rojo, espectacular. Ha sido otro de los grandes descubrimientos de este viaje". 10. RESERVA NACIONAL ISLA MOCHA, Biobío Historia natural "Isla Mocha ha tenido mala fama en los últimos años por los accidentes de avionetas. Pero eso está cambiando: ahora el transporte aéreo está subvencionado y los vuelos los está realizando la compañía Aerocord, con avionetas un poco más grandes, para seis pasajeros.
Parten desde Lebu (antes salían de Tirúa), duran solo 20 minutos y son económicos: cuestan 23.000 pesos por persona, ida y vuelta. "Mucha gente se ha ido de isla Mocha: de mil habitantes que eran hacen un tiempo, ahora hay alrededor de 350 personas. Pero es un lugar impresionante: ahí hay bosques gigantes de olivillos y arrayanes, los más grandes que he visto en Chile. Además hay especies únicas, como la fardela blanca, que solo anida aquí y en Juan Fernández. También hay chucaos, rayaditos, pudúes que fueron reintroducidos y hoy tiene una importante población. Además, aquí ocurre un fenómeno curioso: el mar se prende fuego. Eso se debe a que hay gas metano que quiere salir a la superficie, debido al movimiento de las placas tectónicas. Entonces tú tiras un fósforo y se enciende. Los isleños siempre lo han hecho. "No me gusta comparar, pero isla Mocha es como una mini isla Robinson Crusoe: tiene paisajes con cerros y planicies. Y además una historia literaria, en este caso ligada a Moby Dick. Es un lugar que merece ser visitado". D OTOÑO. La reserva Malalcahuello/Nalcas tiene espectaculares bosques de Nothofagus. Así se ven por estos días desde el aire. MOCHA. Los vuelos a esta isla ahora salen desde Lebu. Duran 20 minutos. Para Valenzuela Wallis, este lugar fue una gran sorpresa por sus bosques de arrayanes. ELECTROMOVILIDAD. Valenzuela Wallis está recorriendo las reservas en este auto eléctrico. Lo acompaña su pareja, Ignacia Jory. Aquí, en Ralco. ALTO BIOBÍO. Ubicada en La Araucanía andina, cerca del paso Pino Hachado, esta reserva tiene un paisaje más de estepa patagónica. También existe gran variedad de aves. reserva tiene un paisaje más de estepa patagónica. También existe gran variedad de aves..