Autor: Alfonso Sánchez Presidente de la Cámara Chilena de la Construcción Calama
Columnas de Opinión: La minería que transforma territorios
Columnas de Opinión: La minería que transforma territorios C Columna a Región de Antofagasta ha sido históricamente el Amotor minero de Chile. Desde nuestro territorio se produce una parte significativa del cobre y litio que hoy sostienen la transición energética mundial.
Sin embargo, durante décadas hemos convivido con una paradoja dolorosa: somos una región que genera riqueza para el país, pero muchas veces esa riqueza no se ha traducido con la misma fuerza en bienestar para nuestras comunidades. Por eso, la Estrategia Minera de la Región de Antofagasta 2023-2050 (EMRA) representa una oportunidad histórica.
No solo porque propone una visión de largo plazo para la industria, sino porque pone sobre la mesa una conversación que por años fue postergada: cómo hacer que la minería genere desarrollo real, sostenible y tangible en los territorios donde opera. Desde la mirada de la Cámara Chilena de la Construcción, de Calama, valoramos profundamente que esta estrategia incorpore conceptos como gobernanza regional, participación de las comunidades, fortalecimiento de proveedores locales, sostenibilidad y calidad de vida. Son pilares fundamentales si queremos construir una minería moderna y legitimada socialmente. Pero también debemos ser honestos: las estrategias no cambian realidades por sí solas. Los territorios están cansados de diagnósticos y declaraciones de intención. Hoy el gran desafío es pasar desde el discurso a la ejecución concreta. Cuando hablamos de desarrollo territorial, no basta con cifras macroeconómicas o récords de exportación. El verdadero impacto se mide en la calidad de vida de las personas.
Se mide en infraestructura urbana digna, en acceso a vivienda, en salud oportuna, en educación técnica pertinente, en conectividad, en seguridad y en oportunidades para las familias que viven en comunas como Calama, Tocopilla, María Elena, Sierra Gorda o San Pedro de Atacama. La minería del futuro debe comprender que su sostenibilidad depende también del bienestar de sus comunidades vecinas. No puede existir una industria de clase mundial instalada en ciudades que aún enfrentan brechas estructurales importantes. En ese sentido, uno de los aspectos más relevantes de esta estrategia es la necesidad de fortalecer el ecosistema regional de proveedores y empresas locales. Antofagasta no puede seguir siendo solo una región extractiva; debe transformarse en un polo de innovación, conocimiento, tecnología y servicios especializados para la minería global. Tenemos talento, experiencia y capital humano. Lo quenecesitamos es generar condiciones reales para que las empresas regionales puedan crecer, innovar y competir. Eso implica abrir espacios efectivos para proveedores locales, impulsar transferencia tecnológica, fomentar alianzas público-privadas y fortalecer la formación técnica y profesional vinculada a las nuevas demandas de la industria. Asimismo, la descentralización debe dejar de ser solo un concepto político y transformarse en una herramienta concreta de desarrollo. Las regiones mineras requieren mayor capacidad de decisión sobre su futuro y una distribución más equitativa de los beneficios que generan. La Estrategia Minera Regional plantea una gobernanza colaborativa entre Estado, empresas, academia y sociedad civil. Ese es el camino correcto. Pero esa gobernanza debeser activa, transparente y medible. Necesitamosindicadores claros, seguimiento permanente y compromisos verificables. Como gremio, creemos firmemente que la construcción, la infraestructura y el desarrollo urbano serán piezas fundamentales para materializar esta visión. Porque hablar de bienestar también significa construir ciudades más humanas, más sostenibles y más integradas. Hoy tenemos una oportunidad única.
El mundo necesita los minerales que producimos y nuestra región tiene la posibilidad de liderar una nueva forma de hacer minería: una minería que no solo extraiga recursos, sino que deje capacidades, oportunidades y progreso duradero. El desafio es grande, pero también lo es nuestra responsabilidad. Y si algo ha demostrado la Región de Antofagasta, es que cuando el sector público, privado y las comunidades trabajan con visión común, somos capaces de construir futuro. La pregunta ya no es si la minería puede transformar los territorios. La verdadera pregunta es si tendremos la voluntad de hacerlo realidad. 03 Autor: Alfonso Sánchez Presidente de la Cámara Chilena de la Construcción Calama.