Editorial: La seguridad vial infantil no admite excusas
Editorial: La seguridad vial infantil no admite excusas I traslado seguro de niños y niñas en vehículos no E es un tema menor ni una discusión técnica reservada a especialistas.
Se trata de una responsabilidad social que interpela directamente a madres, padres, cuidadores e instituciones públicas, y que exigeun cambio cultural profundo en la forma en que entendemos la protección de las infancias en el espacio vial. Cuando un niño o una niña viaja como pasajero, su seguridad no depende desu propio comportamiento, sino exclusivamente de las decisiones de los adultos que lo trasladan.
Eluso adecuado de sistemas de retención infantil, acordes a la edad, peso y estatura, ha demostrado ser una de las medidas más efectivas para reducir el riesgo de lesiones graves o fallecimien to en siniestros de tránsito. Sin embargo, su correcta utilización sigue estando lejos de ser una práctica plenamente instalada entodos los hogares.
Frente a esta realidad, cobra especial relevancia el trabajo intersectorial desarrollado en la comuna de San Carlos, dondela Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET) se reunió con la Oficina Local de la Niñez, representantes de Chile Crece Contigo, Seguridad Pública y equipos de atención primaria desalud, con el objetivo de capacitar a funcionarios y funcionarias del área de la salud en seguridad vial infantil.
Esta actividad reconoce un punto clave: los equipos de salud tienen un contacto directo y permanente con familias, madres gestantes y cuidadores, lo que los convierte en agentes estratégicos para la concientización y la educación preventiva. Tal comose destacó durante el encuentro, la formación en seguridad vial debe comenzar incluso antes del nacimiento, integrándose al acompañamiento que reciben las familias desde la etapa de gestación.
Incorporar estos contenidos en los controles de salud y en el trabajo con primera infancia permite reforzar la idea de que el cuidado infantil no termina al salir del hogar, sino que se extiende a cada trayecto en vehículo.
La coordinación de acciones para ejecutar este trabajo en establecimientos como Cesfam, Cecof, hospitales y la Oficina Local de la Niñez, así como la implementación de cursos elaborados por el Ministerio de Salud y CONASET y disponibles en plataformas públicas, representa un avance concreto hacia una prevención más efectiva y territorializada.. Proteger la vida de niños y niñas en los vehículos es una responsabilidad adulta impostergable que debe comenzar antes del nacimiento y consolidarse con educación, coordinación y acción. E Editorial