Chile acoge el XXVI Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos
Chile acoge el XXVI Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos En agosto de 2026, Chile volverá a transformarse en epicentro del pensamiento antártico latinoamericano.
Los días 27 y 28 de ese mes, la ciudad puerto de Valparaíso ventana histórica del país hacia los océanos del sur acogerá el XXVI Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos (EHAL), precedido la semana anterior, los días 20 y 21, por el X Foro de Educación Antártica, esta vez en formato virtual. El EHAL se desarrollará en modalidad híbrida, con ponencias presenciales y a distancia de quince minutos cada una, abriendo la conversación a investigadores de toda la región. La cita no es menor.
Los EHAL hunden sus raíces en la Primera Reunión de Administradores de Programas A ntárticos Latinoamericanos (RAPAL), celebrada en Buenos Aires en 1990, y desde entonces se han convertido en la plataforma más longeva y persistente para que las naciones del cono sur y de toda Latinoamérica preserven, promuevan y proyecten su huella en el Continente Blanco. Por sus mesas han pasado expositores de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay, México, Honduras y, más recientemente, Guatemala. Sus sedes han recorrido geografías tan diversas como Base Esperanza, Lima, Punta Arenas, Río de Janeiro, Ushua ia, Montev ideo, Guayaquil, Pichidangui, San Esteban, Buenos Aires y Santa Marta. En 2011, en Playa Hermosa, los asistentes acordaron por unanimidad sustituir el término “Iberoamericanos” por “Latinoamericanos”, marcando un giro identitario decisivo: la Antártica del sur, mirada y narrada desde el sur.
La versión inmediatamente anterior el XXV EHAL y el IX Foro de Educación Antártica se desarrolló entre el 27 y 29 de agosto de 2025 en Ciudad de Guatemala, organizada por el Instituto Polar Guatemalteco con el apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Congreso de la República, el Museo Nacional de Historia, el Servicio de Correos y el Instituto de Turismo de Guatemala.
Aquel encuentro centroamericano convocó a especialistas de Brasil, Argentina, Uruguay, M é x i c o, C o l o m b i a, H o n d u r a s, E c u a d o r, Guatemala y Chile, en una jornada híbrida que confirmó la vitalidad del circuito.
Allí, además, se anunció oficialmente que Chile asumiría el desafío de organizar el XXVI EHAL, con Punta Arenas y Valparaíso como ejes territoriales, tarea encomendada a la Fundación Valle Hermoso y al Centro de Estudios Hemisféricos y Polares. En Guatemala dejaron huella imborrable dos figuras chilenas cuya presencia merece destacarse.
El historiador Francisco Sánchez, de la Gobernación Marítima de Punta Arenas, expuso sobre el rol histórico y actual de la Armada en el Territorio Chileno Antártico, y en el marco del Foro presentó el Programa Embajadores Antárticos, iniciativa surgida en la capital magallánica que ya ha vinculado a más de 1.500 estudiantes de Chile, España y Guatemala con la Base Naval “Capitán Arturo Prat”. Su intervención mostró cómo la historia antártica puede traducirse en pedagogía viva, capaz de cruzar fronteras y generaciones.
A su lado, la doctora Magaly Vera, de la Universidad de Magallanes, aportó la mira-. EncuEnTRO híbRidO REuniRá vOcEs dE TOdA LATinOAméRicA En TORnO ALA AnTáRTicA Chile acoge el XXVI Encuentro de Historiadores Antárticos Latinoamericanos da académica del extremo austral chileno, reforzando el peso de Magallanes como puerta natural hacia el Continente Blanco y subrayando que ninguna historia antártica latinoamericana se entiende sin la voz de quienes investigan desde el sur del sur.
Sánchez y Vera, junto a la doctora Consuelo León, el doctor Mauricio Jara y la periodista Nadia Politis del Instituto Milenio BASE, conformaron una delegación que sembró en Guatemala las raíces de lo que en 2026 florecerá en Valparaíso. Que el XXVI EHAL retorne a Chile posee una densidad simbólica que merece ser dicha en voz alta. Chile es, como ha recordado la propia Consuelo León Wöppke, un país tricontinental: con territorios en América, Oceanía y la Antártica. Esa Antártica no es accesorio geográfico, sino vínculo con la conciencia y la identidad nacional por razones históricas, jurídicas, administrativas, científicas y diplomáticas.
Recibir el EHAL en suelo chileno es, por tanto, mucho más que un acto de hospitalidad académica: es reafirmar que la historia antártica también se escribe desde Valparaíso, desde Magallanes, desde las bitácoras del Piloto Pardo y los buques que durante más de un siglo han tendido puentes hacia el hielo.
Y es, además, reconocer a Magallanes como puerto base del “Trimonio Antártico” de la Armada de Chile el Rompehielos Almirante Viel, el Patrullero Oceánico Marinero Fuentealba y el Remolcador de Altamar Lientur, forjadores de una historia que aún se escribe. La organización descansa en una comisión de excepción, encabezada por tres figuras tutelares del antarticismo chileno.
Consuelo León Wöppke, PhD por Southern Illinois University, directora fundadora del Centro de Estudios Hemisféricos y Polares y artífice de la Revista Estudios Hemisféricos y Polares, ha consagrado décadas a iluminar capítulos desconocidos desde la Base Bernardo OHiggins hasta la diplomacia estadounidense en torno al continente.
Mauricio Jara Fernández, doctor en Historia por la Universidad de Chile, profesor de la Universidad de Playa Ancha y actual director del CEHP, ha sido coautor con León de obras señeras como Esbozando la historia antártica latinoamericana y Valientes muchachos, además de impulsor de investigaciones Fondecyt sobre el despertar antártico chileno entre 1894 y 1908. A ellos se suma Nelson Llanos Sierra, quien encarna la continuidad institucional que ha permitido a este equipo sostener, encuentro tras encuentro, el pulso de la historiografía polar regional. Los acompañan la arquitecta Andrea Gálvez Muñoz representante de la Fundación Valle Hermoso, el doctor César Espinoza Orihuela y la magíster Nadia Farías Cárdenas. Detrás del XXVI EHAL están la Fundación Valle Hermoso, el Centro de Estudios Hemisféricos y Polares y la Fundación Huellas Magallánicas, alianza que asegura el respaldo institucional, editorial y territorial de la convocatoria. La selección de las propuestas será encomendada a una comisión externa, garantizando imparcialidad y seriedad.
Los interesados pueden enviar sus resúmenes en Word, tamaño carta, Times New Roman 12, interlineado sencillo, máximo 300 palabras hasta el 28 de mayo de 2026, al correo de la secretaria ejecutiva, Erika Schubert Guerrero (erika.c. schubert. g@gmail. com). Hay, además, una promesa que prolonga el encuentro: los expositores seleccionados podrán integrar una obra colectiva del sello editorial LW, previo dictamen de referato externo, con plazo de envío de textos finales al 27 de junio de 2026. Las ponencias presentadas en Valparaíso no se evaporarán al cierre de las sesiones: quedarán impresas, citables, disponibles para las generaciones que vendrán a preguntarse, otra vez, por qué la Antártica importa. Y es que esa pregunta resuena hoy con renovada urgencia. En un escenario donde la gobernanza polar, la ciencia climática y la geopolítica de los hielos se entrelazan como nunca antes, el EHAL recuerda que sin historia no hay soberanía intelectual posible. Reunir en Valparaíso a los historiadores de Latinoamérica es, en el fondo, recordar al mundo que el sur también narra, también investiga, también custodia su porción de continente helado..