Eficiencia en salud: una agenda posible y urgente
Eficiencia en salud: una agenda posible y urgente Se afirma -con razónque el sistema de salud requiere mayores recursos. Pero tan importante como aumentar el financiamiento, es mejorar la eficiencia en su uso.
En lo que viene a futuro, es prioritario avanzar en la institucionalización de una entidad de evaluación de tecnologías sanitarias con capacidades y legitimidad para que solo se incorporen al sector las innovaciones evaluadas rigurosamente en su efectividad. Sin una institucionalidad de este tipo, continuará la presión por introducir terapias de alto costo y eficacia incierta a través de decisiones judiciales que tensionan la sostenibilidad financiera del sistema. Otro espacio evidente de mejora es el fortalecimiento de la fiscalización del uso de licencias médicas. Se trata de un instrumento clínico legítimo y necesario, pero cuyo uso indebido genera costos significativos. Fortalecer las capacidades de control, incorporar herramientas analíticas modernas y comprometer activamente a los empleadores puede contribuir a preservar la legitimidad y sostenibilidad de este mecanismo de protección social. También existe una oportunidad clara en fortalecer la atención primaria. El actual esquema de financiamiento, que se ha ido fragmentando en transferencias asociadas a programas verticales, dificulta una gestión integral. Avanzar, junto al per cápita, hacia incentivos vinculados a resultados sanitarios permitiría reforzar el rol estratégico de la atención primaria como eje del sistema. En el ámbito hospitalario, persisten importantes brechas de eficiencia. Superar las transferencias históricas, fortalecer el control presupuestario e incentivar una gestión clínica basada en resultados son pasos necesarios para mejorar el desempeño de la red asistencial. A ello se suma la necesidad de revisar el crecimiento del gasto asociado a la Modalidad de Libre Elección del Fondo Nacional de Salud (FONASA), cuyo impacto sanitario no siempre es evidente. Mejorar los mecanismos de pago a prestadores privados puede contribuir a alinear incentivos y aumentar la eficiencia del gasto. Finalmente, existe una oportunidad relevante en la implementación de la Modalidad de Cobertura Complementaria de FONASA, que podría fortalecer la colaboración público-privada si se estructura sobre mecanismos de pago que incentiven soluciones integrales de salud. En salud, reducir presupuestos suele ser una estrategia riesgosa y socialmente costosa. La tarea fundamental es otra: usar mejor cada peso disponible. Y en ese camino, las oportunidades de eficiencia son tan evidentes como impostergables. Osvaldo Artaza Decano de la Facultad de Salud y Ciencias Sociales Universidad de Las Américas.