Autor: Andrea Cox Gestión social y desarrollo territorial
Columnas de Opinión: Una voz en común para una mejor sociedad
Columnas de Opinión: Una voz en común para una mejor sociedad erminamos agosto, el mes de la solidaridad, y surge la ne17 cesidad de preguntarnos cómo queremos vivirla en tiempos marcados por la desconfianza y la fragmentación.
La reciente encuesta UC Sociedad en Acción reveló que un 30% de las fundaciones reportó caída en sus ingresos tras el "caso convenios". Más allá de la polémica política, el dato es preocupante: significa menos recursos para quienes sostienen programas sociales, menos acompañamiento a familias vulnerables, menos oportunidades para quienes más lo necesitan. En este contexto, leia una reflexión de Benito Baranda, expresidente de América Solidaria, que me resulta clave, él recordaba que la solidaridad no se sostiene solo en el amor, sino que requiere justicia. Retomando al Padre Hurtado, subrayaba que la justicia es "la más humilde de las virtudes", aquella que no da gloria, pero que es imprescindible para poner orden en la casa común. Una solidaridad auténtica no es asistencialismo ni limosna: es acción transformadora que nace del respeto y de la convicción de que todos compartimos la misma dignidad. Las fundaciones y el voluntariado son motores silenciosos de cambio social. Son miles de personas en Chile que cada día dedican tiempo y esfuerzo para acompañar a quienes el Estado y el mercado dejan atrás. En Antofagasta abundan ejemplos que muestran el impacto concreto de estas acciones: organizaciones que no solo prestan un servicio, sino que transforman vidas, generan comunidad, dignidad y esperanza. Pero no se trata de que la ciudadanía subsidie al Estado ni de trasladar a los voluntarios una responsabilidad pública. La verdadera transformación está en exigir un Estado más presente, que garantice derechos y condiciones justas, y que al mismo tiempo nos permita ser mejores ciudadanos. En este sentido, las próximas elecciones son una oportunidad clave para decidir. Hoy tenemos un gran desafio, temas como la pobreza, la migración o las personas en situación de calle suelen dividirnos en visiones opuestas. Algunos piden desalojos, otros rutas de ayuda; unos enfatizan la responsabilidad individual, otros la falta de políticas públicas. Pero detrás de esas diferencias late un mismo malestar: nadie quiere vivir en ciudades donde la exclusión se normaliza. La invitación es a buscar ese punto en común. Como decia Desmond Tutu: "Mi humanidad está ligada a la tuya, porque solo podemos ser humanos juntos", Podemos pensar distinto, pero la solidaridad nos ofrece un puente para encontramos.
No se trata de negar el conflicto, sino de atrevernos a actuar juntos en lo esencial: que ninguna persona quede fuera, que la justicia acompañe cada gesto solidario, que el respeto por la dignidad humana sea el lenguaje compartido. No basta con indignarnos o con debatir desde nuestras trincheras.
Lo urgente es levantar una voz comun, ciudadana y plural, que nos recuerde que la sociedad se construye día a día, desde la generosidad, el compromiso y la justicia que nace de la solidaridad bien entendida.
C Columna "Lo urgente es levantar una voz común, ciudadana y plural, que nos recuerde que la sociedad se construye día a día".. "Lo urgente es levantar una voz común, ciudadana y plural, que nos recuerde que la sociedad se construye día a día".