Autor: Alerta por acción militar
Entre negociaciones secretas y presión económica: Trump plantea posible “toma de control amistosa” de Cuba
Entre negociaciones secretas y presión económica: Trump plantea posible “toma de control amistosa” de Cuba EVA LUNA GATICA Negociaciones encubiertas con el nieto de Raúl Castro, presiones económicas y restricción a su industria petrolera, la amenaza de una intervención militar y hasta la idea de una “Delcy Rodríguez” cubana son parte de las acciones que están marcando la estrategia de Donald Trump en Cuba, que ayer aseguró que Estados Unidos también estaría estudiando una “toma de control amistosa” de la isla, en momentos en que el gobierno del Presidente estadounidense no oculta su interés por un cambio de régimen en La Habana. “El gobierno cubano está hablando con nosotros y tiene problemas muy serios, como ustedes saben.
No tienen dinero, no tienen nada en este momento, pero están hablando con nosotros y quizá veamos una toma de control amistosa de Cuba”, dijo Trump a la prensa al salir de la Casa Blanca para un viaje a Texas, sin ofrecer más detalles. Cuba necesita un “cambio radical”, había dicho dos días antes su secretario de Estado, Marco Rubio.
Washington considera a la isla una “amenaza extraordinaria” para su seguridad nacional y su política exterior, dada su cercanía diplomática con Rusia y China, y por ofrecer refugio a grupos terroristas internacionales como Hamas o Hezbolá. Desde la caída de Nicolás Maduro comenzó a presionar al territorio con un bloqueo petrolero, con el objetivo declarado de forzar una transición debilitando al aparato estatal cubano y promoviendo cambios económicos. “El Presidente Trump busca un cambio de régimen en Cuba, pero no está claro hasta dónde quiere llevar este cambio: si a elecciones libres o apenas a un régimen más amistoso hacia EE.UU. ”, dice a “El Mercurio” Sebastián Arcos, director del Instituto Cubano de Investigaciones de la Universidad Internacional de Florida. En ese marco, la pregunta es qué herramientas utilizará para provocar una transición política, con algunos medios planteando que Trump estaría evaluando incluso opciones militares.
Y es que si bien las tensiones habían parecido relajarse a principios de esta semana, cuando el gobierno estadounidense alivió levemente el bloqueo petrolero que impuso a Cuba y autorizó la reexportación parcial de crudo venezolano a la isla con ciertas restricciones y solo al sector privado, un último episodio ocurrido el miércoles volvió a complicar las cosas.
La Tropa Guardafrontera cubana abatió a cuatro tripulantes de una lancha rápida procedente de EE.UU. que no obedeció cuando se le dio el alto en aguas territoriales y abrió fuego contra la embarcación policial, según las autoridades cubanas. La Habana alega que todos los fallecidos eran cubanos, pero fuentes anónimas en Washington dijeron a medios como la BBC y France Presse que al menos uno de ellos era ciudadano estadounidense. “Cuba se defenderá con determinación y firmeza frente a cualquier agresión terrorista”, afirmó el Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, tras el ataque.
Mientras que las autoridades estadounidenses anunciaron una investigación, y Marco Rubio dijo que Washington responderá “en consecuencia”. El hecho volvió a encender las alarmas sobre la posibilidad de un ataque militar, aunque expertos estiman que una intervención podría provocar un colapso que genere violencia interna, crisis humanitaria e, incluso, una nueva ola migratoria hacia Estados Unidos.
“Una intervención militar directa parece por ahora poco probable debido a sus costos diplomáticos y el rechazo que generaría incluso dentro de Estados Unidos”, plantea Sandra Pellegrini, analista sénior para América Latina y el Caribe de Acled.
“Por lo tanto, las presiones actuales parecen orientadas a debilitar al gobierno lo suficiente como para llevarlo a la mesa de negociación y obtener reformas o concesiones específicas, pero no necesariamente a removerlo si demuestra disposición a ciertos ajustes”, añade.
Conversaciones con distintos actores Según informes de la prensa estadounidense, la administración de Trump ha estado explorando contactos con figuras del sistema gobernante cubano, incluyendo a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, un alto funcionario de seguridad y nieto de Raúl Castro.
Esta semana trascendió que el equipo de Rubio se reunió con el nieto del expresidente en el marco de la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom), donde abordaron la posibilidad de “lentamente aliviar las sanciones de EE.UU.
” sobre la isla a cambio de reformas económicas, que se seguirían “mes a mes”. El jefe de la Misión de EE.UU. en Cuba, Mike Hammer, a su vez, ha dicho que su país ya tiene a una “Delcy Rodríguez” en Cuba, en referencia a la Presidenta encargada de Venezuela, que ha mejorado las relaciones con Washington tras la captura de Maduro, aunque no han dicho de quién se podría tratar. Mientras que el propio Trump ESSERPECNARF ha admitido que su administración está negociando con La Habana. “El gobierno cubano está hablando con nosotros”, afirmó ayer el Presidente, aunque tampoco precisó nombres. Díaz-Canel, en tanto, ha manifestado la disposición de su gobierno a dialogar con EE.UU. y a tratar temas “migratorios, de seguridad, de la lucha contra el narcotráfico y contra el terrorismo”, entre otros. Sin embargo, ha negado cualquier negociación con Washington.
“En cuanto a los rumores sobre reuniones extraoficiales o la idea de promover una figura interna al estilo de una Delcy cubana, eso sugeriría que Washington también estaría explorando posibles interlocutores dentro del sistema, es decir, evaluando fracturas o figuras pragmáticas dentro del aparato estatal con las cuales negociar. Eso apuntaría más a una estrategia de presión combinada con canales de negociación que a una lógica puramente confrontacional”, señala Pellegrini. No obstante, “Cuba no es Venezuela”, añade Michael Shifter, expresidente de Diálogo Interamericano, “donde el petróleo es fundamental y donde desde hace tiempo existen fisuras dentro de las élites. Por lo tanto, será difícil identificar una figura similar a Delcy en Cuba”, y sugiere que seguramente Washington seguirá presionando económicamente al régimen hasta conseguir desatar una transición en la isla. Analistas coinciden en que Washington busca reconfigurar el equilibrio interno en La Habana para obligar al régimen a negociar.
CARTA Más de 40 organizaciones civiles de EE.UU. enviaron una carta al Congreso para pedir que presione a Trump para que revierta su política hacia Cuba. n Señalado por error Un hombre cubano que vive en Miami, Florida, fue señalado por error por las autoridades cubanas de viajar a bordo de la lancha estadounidense implicada el miércoles en un tiroteo con la guardia costera de la isla. El gobierno cubano reconoció horas después que lo había incluido por error en la lista de los 10 implicados en el incidente, en el que murieron cuatro tripulantes a manos de las fuerzas cubanas. Se trata de Roberto Azcorra Consuegra, que abandonó su país en 2017. “Es algo muy peligroso eso que hicieron, que pusieron mi nombre y me acusaron de estar en Cuba”, dijo a France Presse. Azcorra Consuegra indicó que conocía a la mayoría de las personas involucradas en el incidente por ser activistas en Florida, y sospecha que las autoridades cubanas tenían un topo entre los opositores. La Habana denunció que la lancha interceptada transportaba a personas “armadas” que pretendían infiltrarse “con fines terroristas”. Autor: Alerta por acción militar. El mandatario estadounidense evalúa su estrategia en la isla Analistas coinciden en que Washington busca reconfigurar el equilibrio interno en La Habana para obligar al régimen a negociar.
CARTA Más de 40 organizaciones civiles de EE.UU. enviaron una carta al Congreso para pedir que presione a Trump para que revierta su política hacia Cuba. n Señalado por error Un hombre cubano que vive en Miami, Florida, fue señalado por error por las autoridades cubanas de viajar a bordo de la lancha estadounidense implicada el miércoles en un tiroteo con la guardia costera de la isla. El gobierno cubano reconoció horas después que lo había incluido por error en la lista de los 10 implicados en el incidente, en el que murieron cuatro tripulantes a manos de las fuerzas cubanas. Se trata de Roberto Azcorra Consuegra, que abandonó su país en 2017. “Es algo muy peligroso eso que hicieron, que pusieron mi nombre y me acusaron de estar en Cuba”, dijo a France Presse. Azcorra Consuegra indicó que conocía a la mayoría de las personas involucradas en el incidente por ser activistas en Florida, y sospecha que las autoridades cubanas tenían un topo entre los opositores. La Habana denunció que la lancha interceptada transportaba a personas “armadas” que pretendían infiltrarse “con fines terroristas”. WASHINGTON alivió esta semana parcialmente el bloqueo energético impuesto a La Habana. En la foto, un petrolero en el puerto de Matanzas, Cuba.