Linares y su identidad
Linares y su identidad En 1967, el artista linarense Pedro Olmos diseñó y elaboró un mural en ra.
Después de varias gestiones nuestras, el Almirante Rodolfo Codina Díaz, estilo mosaico titulado "La Fiesta de la Remolacha". Este fue instalado en un muro de las oficinas de la administración de la planta IANSA Linares, convirtiéndose en un gran mosaico al aire libre de aproximadamente 15 m2.
Pronto se transformó en la carta de presentación de la industria azucarera de nuestra ciudad y pasó a ser un reconocido patrimonio local. comandante en jefe de la Armada, nos respondió con fecha 24 de agosto del 2007, reconociendo el error y haber ordenado el cambio de la lápida. Una ley de la república, número 9.390 del 24 de septiembre de 1949, ordenó erigir un monumento al valeroso médico de la Esmeralda. La disposición alude a una estatua y no un monolito de escaso mérito y categoría como el que existe (en la plaza de Linares). Ignacio Serrano tiene una gran estatua en Melipilla. No sabemos por qué Linares no asume ese desafio. "Sin embargo, esta obra de Olmos ya no está.
En algún momento de este año (2024), fue removida pieza por pieza del lugar donde había sido montada, lo que representaria una pérdida patrimonial irrecuperable para nuestra ciudad", aseveró el concejal Carlos Castro (en ese entonces, autoridad de Linares). Memorial Mersa Seco Olmos. El 25 de septiembre de 1992 la comunidad de Linares, inauguró un monumento, en homenaje al escritor Manuel Francisco Mesa Seco y al pintor Pedro Olmos.
Oportunidad en que el municipio declaró Hijos Ilustres a ambos ciudadanos. "Conversando con uno de los trabajadores del lugar, nos comentó que el mosaico fue retirado "aparentemente para ser trasladado al museo de la IANSA en Chillán". De ser asi, esta decisión sería una verdadera bofetada para Linares". Fue una delicada manifestación de homenaje del pueblo de Linares y de todas las autoridades, tanto de la comuna, como de la Séptima Región, para estos dos dilectos vecinos y artistas linarenses, fallecidos en 1991: el 29 de abril el poeta y diez días después, el 9 de mayo, el pintor. Si bien IANSA es una empresa privada y sus instalaciones corresponden a propiedad privada, el mosaico fue creado por Pedro Olmos cuando IANSA era una empresa del Estado.
Por lo tanto, Linares merece una explicación y respuestas a las preguntas que surgen sobre este tema: ¿ Quién ordenó el desmantelamiento del mosaico de Pedro Olmos? ¿ Con qué propósito se hizo? ¿ Y dónde están las piezas de esta obra?" El acto contó con invitados especiales de otras ciudades y con la presencia de sus familiares, encabezados por sus viudas, las señoras Carmen Latorre de Mesa y Emma Jauch de Olmos, esta última, tambien poeta y pintora.
El monumento, construido en piedra rosada de Pelequén, está ubicado en la Alameda Valentin Letelier, frente al Museo de Arte y Artesanía de Linares, el mismo que fundó y que durante muchos años dirigió Pedro Olmos. "A primera vista, esto parece ser un daño irrecuperable para nuestra ciudad.
Por lo tanto, ya hemos oficiado al Ministerio de las Culturas y el Patrimonio para que se involucre en esta causa en dos aspectos: primero, esclarecer lo sucedido; y segundo, agotar todas las instancias posibles para que Linares recupere lo que, hasta el día de hoy, es una pérdida", señaló Castro.
En aquella ocasión hubo cuatro discursos, de los cuales, consignamos dos: el pronunciado por el alcalde don Jorge Talma García, entregando la obra para el goce y homenaje de la comunidad y el del abogado, don Julian Mesa Latorre, agradeciendo este reconocimiento a la obra en nombre de las familias de los homenajeados y de la comunidad linarense. Germán Segura y González. El médico linarense de la Esmeralda.
Tras la desigual acción marítima de Iquique en 1879, el país tuvo un impacto enorme y la opinión pública cambió su concepto de aquella guerra, que, de impopular, se convirtió en un objetivo al cual todos quisieron concurrir. La nación adhirió a aquel conflicto con decisión y coraje.
Jorge Talma, alcalde de Linares, señaló en parte de sus palabras: Manuel Francisco se fue primero, Maule arriba capitaneando un falucho; Pedro, pintó un bosque frondoso y se internó en su espesura, llevando de compañía a Bebe y Pascual. No dejó recado, sólo un adiós para Emmita, grabado con amor en el primer árbol.
Sucedió lo mismo con algunos estudiantes de medicina de la U. de Chile: Cornelio Guzmán, Alberto Adriazola y el linarense, Germán Segura y González, nacido en Huerta de Maule, provincia de Linares el 9 de marzo de 1855 y bautizado, ese mismo día, en la parroquia de la localidad por su tío, el párroco José Miguel de Segura. Hoy se han venido a morar la piedra rosada. Cerca de sus lugares familiares, al paso de amigos y conocidos. El verso y e! dibujo son su epitafio. Uno en las letras y la poesía; el otro en la pintura, para proyectar desde el Linares provinciano, el talento que saltó fronteras y nos llevó a la grupa de su fama. Vivió la infancia en Linares, esquina de Independencia y Lautaro. Fue alumno de la antigua Escuela 1, pero los archivos de ese establecimiento se extraviaron. Dos hombres, dos amigos, que llenaron de luz de poesía y colores, las tardes tranquilas de la ciudad. Dos hombres, dos amigos que nos dejaron su impronta y la tarea imposible de olvidarlos. Tras la guerra, Segura vino a Linares donde fue recibido apoteósicamente (antes lo fue en Valparaíso, junto a los restantes sobrevivientes de la corbeta). Se retiró de la marina como cirujano de fragata. Tras su matrimonio en Concepción con Lucila Carter Robles (enlace del que nacieron 14 hijos), se radicó en Victoria, donde fue regidor y alcalde. Además, fue socio honorario del Cuerpo de Bomberos de esa comuna. Finalmente vivió en Santiago en calle Riquelme 64, pero visitaba regularmente Linares. Estando en esta ciudad, en marzo de 1920, sufrió una crisis diabética, falleciendo en la mañana del 27 de marzo de ese año.
En su agonía repetía una frase que decía haberla oido a Prat: "Si llego a las 12, tengo ganada la batalla". Murió en calle Independencia esquina Lautaro 588, en el mismo lugar donde se fundó el Liceo de Linares en 1875.
Fue trasladado al Mausoleo del Ejercito en Santiago y el 8 de abril de 1976; sus restos se llevaron a la Cripta de Prat en Valparaíso, pero en la lápida se equivocó su nombre, llamándolo Juan G. Segu-.