Columnas de Opinión: ¿Por qué el bloqueo de Ormuz podría sentirse en tu plato?
Columnas de Opinión: ¿ Por qué el bloqueo de Ormuz podría sentirse en tu plato? C Columna quando pensamos en la guerra en Irán, solemos asociarla exclusivamente a la crisis petrolera mundial que podría desencadenar el cierre del Estrecho de Ormuz. Sin embargo, existe otro factor que también debemos considerar y que compete al mundo entero: la seguridad alimentaria global. Aunque los titulares se centran en el barril de crudo, Ormuz es en realidad una arteria crítica del sistema alimentario mundial, de la que depende el plato de comida de millones de personas. Como toda arteria, no sólo transporta el "oxígeno" de la energía, sino que también sus nutrientes. En relación con las importaciones, los países del Golfo Pérsico viven con una poco conocida vulnerabilidad estructural. Estados como Qatar, Kuwait o Bahréin importan entre el 85% y el 90% de los alimentos que consumen. La razón es simple: su geografia desértica y la escasez de agua hacen prácticamente imposible sostener una agricultura a gran escala. En consecuencia, el abastecimien to alimentario de estas sociedades depende casi por completo del comercio marítimo. Y gran parte de ese comercio entra por puertos conectados directamente con el Estrecho de Ormuz.
Algunos datos: en los últimos días, el tráfico comercial en la zona se ha desplomado drásticamente -con estimaciones que hablan de caídas entre Patricio Torres Luque Departamento de Gestión Organizacional, Facultad de Administración y Economía, UTEM un 70% y 80%mientras los seguros marítimos y los costos de transporte se disparan por el riesgo de guerra. En términos simples, los barcos comienzan a evitar la zona. Y cuando los barcos desaparecen, la comida tarda más en llegar y los precios comienzan inevitablemente a subir. En cuanto a las exportaciones, el Estrecho de Ormuz también es una ruta crítica para el comercio global de fertilizantes. Se estima que entre el 20% y el 30% de estos insumos circula por ese corredor marítimo. Más aún, el estrecho es la principal vía de salida para cerca del 31% del comercio mundial de urea y alrededor del 44% del azufre exportado por mar, ambos componentes esenciales para la agricultura moderna. Ruta alimentaria clave Se trata de un impacto que ya comienza a sentirse en los mercados. En menos de diez días, el precio de la urea ha saltado desde unos US$485 a US$650 (ambas estimaciones por tonelada). Puede parecer un dato técnico, pero sus consecuencias tienen un alcance global. Si los fertilizantes escasean -y, por cierto, se encarecenel agricultor en Brasil, el productor de arroz en el sudeste asiático o el ganadero en Europa verán aumentar rápidamente sus costos de producción. Y cuando producir alimentos se vuelve más caro, ese aumento termina trasladándose inevitablemente al bolsillo del consumidor.
Nos encontramos en una coyuntura clave del ciclo de fertilización global: mientras en Europa el trigo despierta del invierno necesitando nitrógeno con urgencia, en Brasil comienza la siembra de la vital safrinha de maíz (también conocida como "pequeña cosecha") y en el sudeste asiático se prepara el ciclo del arroz. A veces olvidamos que la globalización no sólo conecta mercados financieros o rutas energéticas. También enlaza los sistemas que permiten que la comida llegue todos los días a nuestras mesas. Y en esa red global, el Estrecho de Ormuz ocupa un lugar mucho más importante de lo que solemos pensar. 03 "En términos simples, los barcos comienzan a evitar la zona. Y cuando los barcos desaparecen, la comida tarda más en llegar y los precios comienzan inevitablemente a subir".. "En términos simples, los barcos comienzan a evitar la zona. Y cuando los barcos desaparecen, la comida tarda más en llegar y los precios comienzan inevitablemente a subir".