Autor: DANIEL SWINBURN
Gonzalo Serrano publica nuevo estudio sobre la Guerra contra la Confederación
Gonzalo Serrano publica nuevo estudio sobre la Guerra contra la Confederación El historiador Gonzalo Serrano del Pozo, doctor y magíster en Historia por la Universidad Católica de Valparaíso, ha dedicado parte importante de su investigación sobre la historia de Chile a los procesos de construcción de los estados nacionales y de las relaciones entre Chile, Perú y Bolivia. Y dentro de esto último, su especial interés por la Guerra contra la Confederación lo ha llevado a publicar cuatro libros relativos al conflicto: “¿ Quién mató a Diego Portales?”, “Chile y la Confederación. La guerra en provincias” y “1836-1839.
Portales y Santa Cruz”. Ahora publica un cuarto volumen “¿ Libertadores u opresores?: el Ejército chileno en Perú durante 1837 y 1839” (Editorial Universitaria). Entre las páginas que arrojan más novedad en el estudio que hace Serrano, está la permanencia del Ejército chileno durante nueve meses en Perú, tras el triunfo en la batalla de Yungay, en enero de 1839, hasta octubre de ese año. ¿Qué motivó esa permanencia extendida? ¿ Cómo fue la convivencia de la sociedad peruana con la oficialidad y los soldados? Esta y otras preguntas responde Serrano, quien es columnista del diario El Mercurio de Valparaíso.
Usted ha publicado con este nuevo texto su cuarto libro relativo al tema de la Guerra contra la Confederación. ¿Está superada, a su juicio, la visión de los historiadores del siglo XIX para este hecho, como la de Rafael Sotomayor Valdés y otros? “Historiadores como Rafael Sotomayor, Gonzalo Bulnes y Diego Barros Arana intentaron elaborar una historia bastante positivista sobre este acontecimiento, pero queda en evidencia su nacionalismo y mirada romántica de la guerra.
Ese tono está superado con nuevas perspectivas, pero ellos crearon los cimientos sobre los que se ha construido la historia sobre este conflicto”. ¿Qué razones lo han motivado a estudiar en profundidad la Guerra contra la Confederación? “La principal motivación es desempolvar una guerra que hoy es prácticamente desconocida, olvidada o confundida con la Guerra del Pacífico.
Hay mucho material que ha sido poco trabajado o que requería nuevas miradas”. U s t e d p o n e acento en esta última investigación en la permanencia del Ejército restaurador en Perú, nueves meses, tras el triunfo de Yungay y del fin de la Confederación de Santa Cruz. ¿No había sido objeto de investigación más profunda ese episodio? “No, la mayoría de las historias cerraban el relato con la batalla de Yungay y se deja de lado que el Ejército chileno estuvo mucho tiempo en Perú con los problemas que esto generó a la población peruana y a los mismos soldados chilenos.
Aquí dedico varias páginas poco conocidas de nuestra historia, como el banquete del 18 de septiembre de 1839, la relación entre OHiggins y Bulnes o las fricciones entre los oficiales y las limeñas”. ¿Cuáles fueron las razones de esa espera para el regreso? Usted alude al pago pendiente que tenía Perú de la deuda que había adquirido en las guerras de Independencia con Chile y al costo de la partida del Ejército restaurador hacia Chile. ¿Era un procedimiento legal? ¿ De qué magnitud eran esas deudas? “El préstamo que contrató Chile en Londres, en 1823, fue de un millón de libras esterlinas, una cifra estratosférica, además con un interés muy alto, lo que explica por qué era prácticamente imposible de pagar, de Chile a Inglaterra y de Perú a Chile.
Nos obstante, hay que considerar que el general Bulnes pactó las condiciones de pago con los propios peruanos que apoyaron la campaña y que querían derrocar a Andrés Santa Cruz, por lo tanto, no fue un procedimiento ilegal.
Agrego otro dato, la deuda se terminó de pagar en 1856 y con parte de ese dinero se financió el ferrocarril entre Valparaíso y Santiago”. ¿Qué pasó en esos nueves meses en Lima, de enero a octubre de 1839? ¿ Cómo fue el comportamiento de los regimientos chilenos del Ejército restaurador? “Los generales Manuel Blanco Encalada y Manuel Bulnes se encargaron de castigar con pena de muerte los ONARRESOLAZNOGOVIHCRA abusos, porque no era una guerra contra los peruanos, era contra el mariscal Santa Cruz y su Confederación. Independiente de esas buenas intenciones y con una permanencia tan prolongada fue inevitable que haya habido abusos.
La ocupación en sí lo era para el pueblo peruano que debía financiar, alimentar y convivir con una fuerza que no había pedido”. ¿Afectó la permanencia del Ejército chileno en Perú la visión que los peruanos se hicieron de Chile a finales de la década de 1830? “Cuando se iniciaron las hostilidades, bolivianos y peruanos estaban muy confiados de lo fácil que iba a ser derrotar a Chile, el fracaso de Manuel Blanco Encalada confirmó sus cálculos. Sin embargo, la visión cambió a la fuerza con la expedición del general Bulnes.
La balanza del poder quedó, de momento, al lado chileno”. Usted no alude en este libro a la figura del roto chileno como protagonista de esta guerra y que fue homenajeada desde muy temprano tras el triunfo de Yungay. ¿Lo estudia en otros de sus textos? “Gabriel Cid ha estudiado en profundidad la figura del roto y, contrario a lo que la mayoría cree, fue un personaje creado de manera posterior a la guerra e impostado en el relato, pero nunca aparece en las crónicas de la época”. La historiografía tradicional ve en esta guerra un hito esencial en el nacimiento del nacionalismo chileno, que renovaría el sentimiento más americanista de la generación que luchó durante la Independencia contra el imperio español. ¿Cómo ve usted esta visión en sus trabajos sobre la Guerra de la Confederación? “Desde mi perspectiva, el sentimiento nacional estaba bastante asentado en Chile antes de la guerra.
Esta idea del despertar del nacionalismo a partir de Yungay tiene su origen en el recuerdo de Diego Barros Arana y otros historiadores del siglo XIX que fueron testigos de las celebraciones cuando eran niños y eso impactó fuertemente en su recuerdo.
Más que ser esencial, fortaleció un sentimiento de superioridad frente a los vecinos, pero insisto, el nacionalismo ya estaba”. Con el sentimiento nacionalista de los años 20 del siglo pasado en el mundo, escribe usted, esta guerra volvió a ser rescatada del olvido, y el himno de Yungay volvió a ser escuchado en los colegios, un sentimiento que duró un par de décadas.
Usted se pregunta en la introducción si vale la pena rescatarla del olvido actual. ¿Cuál es su respuesta tras escribir el libro? “La Guerra de la Confederación es uno de los tantos acontecimientos históricos que se han ido olvidando. Lamentablemente, los jóvenes cada vez saben menos de Historia, no son capaces de reconocer personajes ni hechos, lo que es dramático. En el caso de esta guerra, permite comprender las complejidades que tuvieron los países para organizarse, definir un sistema político o sobrevivir económicamente. Además, fue un período clave para la consolidación de la República y donde aparecen grandes personajes como Diego Portales, Andrés de Santa Cruz y Bernardo OHiggins”. Autor: DANIEL SWINBURN.
La confrontación de 1836 a 1839, a su juicio, desconocida por las generaciones actuales, ha llevado a este destacado historiador a publicar, con este, un cuarto libro sobre el conflicto, con un acento ahora en la permanencia del Ejército restaurador en Perú, tras el triunfo de Yungay. El historiador Gonzalo Serrano del Pozo con su último libro. “Esta guerra fue clave en la consolidación de la república”. Pueblo de Yungay, en Perú, escenario de la batalla del mismo nombre, en la Guerra contra de Confederación Peru Boliviana. “El roto chileno fue un personaje creado de manera posterior a la guerra”.