Autor: políticos. | RENÉ OLIVARES y GABRIEL PARDO
“Viene el momento para que el SOCIALISMO DEMOCRÁTICO (...) pueda tomar sus propias decisiones, al margen de la tutela del FA y PC”
“Viene el momento para que el SOCIALISMO DEMOCRÁTICO (... ) pueda tomar sus propias decisiones, al margen de la tutela del FA y PC” Claudio Alvarado recibe a “El Mercurio” en su oficina del Ministerio del Interior, justo después de terminar una reunión de una hora y media con su par de Hacienda, Jorge Quiroz, quien acaba de salir de su despacho. Son las 9:00 de la mañana del viernes, pero la jornada en La Moneda se inicia temprano.
Parece una escena casual, pero que los ministros vayan a La Moneda a la oficina del jefe de gabinete es un hecho que da cuenta del rol articulador del titular de Interior, reconocido como buen negociador. Alvarado sabe que la Ley de Reconstrucción se juega en la capacidad del Gobierno para atraer votos, tanto del centro como de la oposición. Dice que, en privado, hay disposición a conversar por parte de actores del Socialismo Democrático para buscar puntos de convergencia en torno al proyecto. Pero que en lo público, esas intenciones muchas veces quedan subordinadas a las posiciones más duras del Frente Amplio y el Partido Comunista. Por eso, Alvarado cree que partidos como el PS, el PPD o la DC deben decidir si siguen bajo la “tutela” del bloque más duro de la izquierda o si retoman una tradición de acuerdos. El jefe de gabinete habla al final de una semana que fue especialmente sensible para La Moneda.
Se anotó un primer avance de ese proyecto, en la comisión de Hacienda; el oficialismo viene de cerrar al menos públicamente las diferencias por el rol del Segundo Piso; ya el Gobierno prepara su primera Cuenta Pública y el Presidente José Antonio Kast debió enfrentar críticas por definir como una “metáfora” su promesa de expulsar a 300 mil migrantes irregulares en los primeros días de Gobierno.
Alvarado evita dramatizar esos últimos episodios: afirma que Interior siempre ha conducido políticamente, que el proyecto estrella del Ejecutivo debería avanzar “sin mayores dificultades” al Senado y que el 1 de junio, cuando le hable al país, el mandatario tendrá resultados concretos que mostrar. Alvarado, quien es conocido entre sus cercanos como “el chilote”, nació en Castro hace 66 años. Fue diputado por la zona que lo vio nacer, desde 1994 hasta 2010. Fue subsecretario y luego ministro de la Secretaría General de la Presidencia durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera.
El avance que se logró en la comisión de Hacienda de la Ley de Reconstrucción, ¿cómo lo evalúa? ¿ Es un triunfo legislativo para el Ejecutivo o también una señal de que deberá conceder más de lo previsto? Quiero distinguir dos cosas. Apenas anunciamos este proyecto, antes de presentarlo, teníamos una oposición que nos cuestionaba que iniciáramos un solo proyecto y nos pedía dividirlo. Cuando dijimos que todas estas normas tendían a un objetivo común y que tenían directa relación entre ellas, nos dijeron: “Vamos a ir al Tribunal Constitucional”. ¿Cree que eso ya está superado? Claro. El proyecto fue único, no se separó. La amenaza del Tribunal Constitucional se fue cayendo.
Luego dijeron: “Vamos a rechazar la idea de legislar”. Entonces, ¿qué hace el Gobierno cuando ve una oposición que sistemáticamente busca argumentos, antes de que se ingrese el proyecto, para rechazarlo? Empezamos a construir diálogos y conversaciones para generar espacios de encuentro. Y los encontramos. ¿Con quiénes? Con parlamentarios independientes oficialistas que manifestaron su intención de apoyar la idea de legislar, porque querían abrirse a la discusión y consideraban que el diagnóstico era correcto. Adicionalmente, se hicieron conversaciones con parlamentarios y con el Partido de la Gente. Se estableció una base de conversación sobre la cual ellos podrían apoyar este proyecto.
Eso hoy día nos tiene también con la disposición de la Democracia Cristiana, con cuya bancada conversamos. ¿Y eso permite asegurar la mayoría en Sala? Con esa disposición y esas voluntades se construyeron las mayorías para que se apruebe en la comisión de Hacienda. Espero que así suceda también en las comisiones de Medio Ambiente y Trabajo.
En la discusión en Sala, tengo la tranquilidad de que este proyecto debería avanzar sin mayores dificultades hacia el Senado. ¿Incluso si el PDG se echa para atrás? La posibilidad de que alguien cambie de opinión a esta altura está cada día más lejana, porque si uno mira el comportamiento de votación en la comisión, demuestra que hay un compromiso y un cumplimiento de la palabra empeñada. Pero el PDG votó en contra en algunos puntos. En algunos, pero no en el corazón del proyecto. ¿Quiénes están más lejos de llegar a acuerdo con el Gobierno? Toda la representación del Frente Amplio y del Partido Comunista. Ahí no hay ninguna opción ni posibilidad de llegar a acuerdo.
Por esa razón, como he visto disposición y voluntad en otros sectores opositores del Parlamento, creo que se acerca el momento para que parlamentarios que representan al Socialismo Democrático, que provienen de la Concertación, que tienen una cultura y disposición al diálogo, pueda tomar sus propias decisiones al margen de la tutela del Frente Amplio y del Partido Comunista. ¿Usted cree que el Socialismo Democrático está supeditado al Frente Amplio y al PC? El ingeniero comercial fue alcalde, diputado, senador, subsecretario y Lo que siento en conversaciones telefónicas y personales es que todos tienen ánimo de conversar, de colaborar. Pero cuando llega la hora de la verdad, predomina la posición de los bloques más duros: Frente Amplio y Partido Comunista.
Si existe esa disposición en privado de conversar, intercambiar ideas y generar una propuesta mejor, creo que también es el momento de que alguien tome la bandera, asuma el liderazgo y públicamente defina que quiere actuar con independencia de lo que mandan el Frente Amplio y el Partido Comunista. ¿La estrategia del Gobierno es conversar con parlamentarios individualmente, no con bloques? Con parlamentarios y con bancadas.
Nosotros estamos disponibles para conversar con todos, en la medida en que visualicemos que esa disposición es efectiva y real, y no solamente aparente. ¿Qué le pareció el llamado “tsunami de indicaciones” de la oposición? Denota la lógica que señalaba al inicio. Primero, buscaron la excusa de dividir el proyecto. Después, el Tribunal Constitucional. Luego, dijeron que iban a rechazar la idea de legislar.
Cuando ven que logramos un acuerdo para sacar adelante la idea de legislar, dicen: “Bueno, ahora retrasemos el proyecto, hagámoslo más lento, hagamos sufrir al Gobierno, presentemos 1.500 indicaciones”. Eso muestra que hay una oposición que no va al fondo, que busca, a través de resquicios reglamentarios, trabar una discusión.
Por eso mi llamado es al Socialismo Democrático, a quienes tienen una cultura y tradición de diálogo y acuerdos, a que puedan separar aguas. ¿Qué partes del proyecto no está dispuesto el Gobierno a tocar? El corazón del proyecto se va a mantener en los términos actuales, porque consideramos que es la manera que tenemos para que la dinámica económica cambie. ¿Cuál es el corazón? La rebaja tributaria, la reintegración tributaria, el beneficio a las pymes, los plazos para resolver iniciativas de inversión.
Todas esas cosas son total y absolutamente necesarias. ¿La aprobación del proyecto no depende hoy de los votos del PDG? Tengo la percepción de que, por las conversaciones que responsable y sistemáticamente ha llevado el Gobierno con diferentes actores del Parlamento, el proyecto debería avanzar hacia el Senado sin mayores dificultades.
Respecto de la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, se habla de errores comunicacionales, polémicas y de que no ha podido transmitir la urgencia de un plan de seguridad. ¿Cuál es su evaluación? La seguridad fue una variable que significó, en gran medida, que el Presidente Kast llegara a ser Presidente de Chile. Por tanto, las expectativas ciudadanas son altas. Pero los problemas en seguridad que arrastra nuestro país son de larga data y de soluciones complejas, que requieren tiempo. Esa es una realidad. Pero las críticas apuntan a que no hay un plan claro. Al margen de las críticas, hay que señalar que tenemos resultados en la frontera norte, donde disminuyen los ingresos clandestinos y se realizan acciones de contramovilidad para hacer más dificultoso el ingreso a Chile. Eso ha significado que las personas que trafican, que se dedican al contrabando o al tráfico de drogas, se vayan desplazando hacia el sur y busquen otros pasos.
También se aumentaron las dotaciones de las Fuerzas Armadas en apoyo a las fuerzas policiales para que las fronteras tengan un control físico más intenso en los pasos no habilitados, con buen uso de tecnología. ¿Qué otros resultados ve? Se han efectuado controles sistemáticos en todas las rutas desde la frontera hacia la Ruta 5.
Eso ha permitido detectar importantes contrabandos de cigarrillos, uno de los más grandes que se han conocido en el país en el último tiempo, del orden de $14 mil millones; más de cinco toneladas de droga, y detenciones de personas que venían en buses con drogas en el cuerpo o en elementos de almacenamiento personal. Eso es fruto de una planificación y de un trabajo silencioso, pero efectivo. Además, se han hecho siete operativos, con más de 7 mil personas detenidas, en conjunto con las fuerzas policiales. ¿Ha faltado una mejor performance comunicacional de la ministra Steinert? Hay avances, hay logros.
Que la percepción es distinta, lo puedo compartir. ¿Que existen críticas de que no hay un plan de seguridad o acciones concretas? A lo mejor tenemos que ver cómo visibilizamos de mejor manera y de manera oportuna. ¿Ha conversado eso con la ministra Steinert? ¿ La ha aconsejado respecto de cómo transmitir lo que se está haciendo? Esta semana fue muy criticada su presencia en el Congreso. Siempre en un gobierno todas estas cosas se conversan y todos procuramos que a cada ministro sectorial le vaya lo mejor posible. Ahora, también el hecho de que la visibilización de los temas que yo acabo de señalar a veces no se oiga mucho, contribuye a que no se perciba la acción efectiva y real del ministerio. Esta semana, las críticas ya no vinieron solo de la oposición, sino también desde sectores del oficialismo.
Se plantea que el Gobierno va contra el tiempo en una de sus principales promesas. ¿La ministra Steinert sigue siendo la persona adecuada para llevar adelante esa tarea? Le acabo de señalar una serie de acciones de un trabajo de seguridad que ha sido efectivo. El Gobierno siempre va revisando y evaluando su accionar en conjunto. Dentro de ese análisis, estamos disponibles para ir corrigiendo y haciendo que esa presión ciudadana se modifique respecto de seguridad. A mí lo que me preocuparía, de verdad, es que en estos casi dos meses no hubiésemos tenido ninguna acción en seguridad. Eso no ha sido así. Hay hechos concretos que lo demuestran. ¿Que las personas quieren más? Sí, quieren más. Una de las polémicas que marcaron los primeros dos meses fue la fallida nominación de algunos seremis. ¿Cómo evalúa lo que ocurrió? La instalación de un gobierno requiere. S S E R O L F el nombramiento de muchos cargos. En el caso de los seremis, son alrededor de 300, y si a eso le sumamos el resto de nombramientos se sobrepasan los 1.500. En consecuencia, las renuncias y salidas de menos de 20 es normal y propio de estos procesos. Más aún que se hacen en corto tiempo. A mi juicio, hacer de ello un tema crítico, o de debate político, es una exageración.
En las últimas semanas se instaló una pregunta incómoda dentro del oficialismo: ¿ Quién conduce políticamente el Gobierno? ¿ Esa duda quedó resuelta? Esa duda, al margen del debate en los medios, desde que se instaló el Gobierno no se ha presentado. Hay un mandato legal que señala que el jefe y conductor político del Gobierno es el ministro del Interior. Y ese rol se ha ejercido desde el día que asumimos. Hay otro rol complementario, que es la asesoría directa al Presidente, que se establece en el Segundo Piso y que ve objetivos estratégicos y seguimiento de políticas públicas. Pero la coordinación política del gabinete, la relación con el mundo parlamentario y los partidos políticos, nunca he tenido duda de que se estaba haciendo como corresponde, en Interior. Pero algunos tenían dudas, porque los partidos oficialistas tuvieron que salir a reafirmarlo. Yo lo vi al revés. Si esa duda hubiera sido efectiva y real, habrían dirigido inmediatamente el cuestionamiento al Ministerio del Interior. ¿Se cerró efectivamente ese debate? Sí. Por lo menos entre los actores directos involucrados se conversó y se cerró esta etapa. Lo que interesa son los próximos pasos. Tenemos que evitar este tipo de cuestionamientos públicos, que al final confunden y pueden generar la sensación de que hay divisiones o de que no se trabaja como corresponde.
Eso le hace daño al Gobierno. ¿Siente que hoy tiene más poder real que hace dos semanas? Tengo el mismo poder, la misma fuerza y el mismo estilo de trabajo desde el día en que me instalé en esta mesa.
Usted viene de una tradición política más negociadora. ¿Se ha acomodado bien a un gobierno que prometía mano dura y una forma más rupturista de gobernar? En política, cuando se ejerce la acción de gobierno, lo más trascendente es la viabilidad política de las decisiones que se toman. Y para eso necesariamente hay que tener una apertura permanente a escuchar. Toda mi vida me he caracterizado, en el ejercicio de funciones públicas, por estar dispuesto y abierto a escuchar. Algunas veces se podrá concordar; otras veces habrá diferencias. Pero siempre con la disposición a buscar puntos de encuentro. LA CUENTA PÚBLICA Y LA “METÁFORA” MIGRATORIA Viene la Cuenta Pública del 1 de junio. Se supone que la Ley de Reconstrucción debería mostrar avances claros. ¿Lo ve viable? Que se despache del Congreso antes del 1 de junio no se da por los tiempos. La próxima semana se despacha en la Cámara de Diputados, después viene una semana distrital y el proyecto pasa al Senado. Por lo tanto, se va a dar cuenta en el Senado después del 1 de junio, y ahí veremos la urgencia que haremos presente. Pero la aprobación en la Cámara sí puede ser un hito para la Cuenta Pública. Sin duda. A mi juicio, la Cámara es el trámite más complejo y más difícil. El Presidente Kast recibió críticas por decir que era una metáfora su promesa de expulsar a 300 mil migrantes. ¿Cree que tuvo un traspié? El Presidente, desde que asumió, ha estado activo en diferentes ámbitos. Si hoy día tenemos a la oposición preocupada de una frase o una palabra del Presidente, creo que están yendo a cosas menos importantes. Lo que el Presidente siempre formuló durante su campaña es que la mano iba a cambiar. Y efectivamente, la mano en migración ha cambiado. ¿Cree que se podrán expulsar 300 mil personas durante este Gobierno? Nos dejaron más de 45 mil decretos de expulsión firmados y no ejecutados. Tenemos que empezar a regularizar esas situaciones. () Hay una acción que está funcionando y que tiene resultados concretos: menos ingresos irregulares, más salidas voluntarias, mayor número de reconducciones y mayor control en la frontera.
Que hoy estén preocupados de una frase del Presidente, no le doy ninguna trascendencia. ¿Qué se puede esperar para la Cuenta Pública del Presidente? Una Cuenta Pública, si me pongo en el lugar del ciudadano común, debería responder qué ha hecho el Presidente. Vamos a enfocarla en contar lo que hemos hecho en estos 60 y tantos días de Gobierno, cuál es la proyección de nuestras acciones y cómo encontramos el Gobierno cuando asumimos. Una Cuenta Pública que no diga relación con las acciones del Gobierno pierde su sentido. n “(En Seguridad) hay avances, hay logros.
Que la percepción es distinta, lo puedo compartir”. LEY DE RECONSTRUCCIÓN: “DEBERÍA AVANZAR SIN MAYORES DIFICULTADES HACIA EL SENADO” “Lo que siento en conversaciones telefónicas y personales es que todos (en el Socialismo Democrático) tienen ánimo de conversar, de colaborar.
Pero cuando llega la hora de la verdad, predomina la posición de los bloques más duros: Frente Amplio y PC”. CRÍTICAS AL MINISTERIO DE SEGURIDAD: “EL GOBIERNO SIEMPRE VA REVISANDO Y EVALUANDO SU ACCIONAR” ROL DEL SEGUNDO PISO: “TENEMOS QUE EVITAR ESTE TIPO DE CUESTIONAMIENTOS PÚBLICOS” “La coordinación política del gabinete, la relación con el mundo parlamentario y los partidos políticos, nunca he tenido duda de que se estaba haciendo como corresponde, en Interior”. Autor: políticos. RENÉ OLIVARES y GABRIEL PARDO.
El secretario de Estado busca ordenar el relato de una instalación áspera: defiende los acuerdos legislativos del Ejecutivo, respalda los logros en Seguridad más allá de las críticas que ha recibido la ministra de la cartera y sostiene que la discusión sobre la conducción política de Interior con el Segundo Piso no es tema. Su apuesta es mostrar antes del 1 de junio que el Gobierno puede convertir sus primeras tensiones en resultados MINISTRO DEL INTERIOR, CLAUDIO ALVARADO, Y PROYECTO DE RECONSTRUCCIÓN: “(En Seguridad) hay avances, hay logros.
Que la percepción es distinta, lo puedo compartir”. LEY DE RECONSTRUCCIÓN: “DEBERÍA AVANZAR SIN MAYORES DIFICULTADES HACIA EL SENADO” “Lo que siento en conversaciones telefónicas y personales es que todos (en el Socialismo Democrático) tienen ánimo de conversar, de colaborar.
Pero cuando llega la hora de la verdad, predomina la posición de los bloques más duros: Frente Amplio y PC”. CRÍTICAS AL MINISTERIO DE SEGURIDAD: “EL GOBIERNO SIEMPRE VA REVISANDO Y EVALUANDO SU ACCIONAR” ROL DEL SEGUNDO PISO: “TENEMOS QUE EVITAR ESTE TIPO DE CUESTIONAMIENTOS PÚBLICOS” “La coordinación política del gabinete, la relación con el mundo parlamentario y los partidos políticos, nunca he tenido duda de que se estaba haciendo como corresponde, en Interior”. R ministro Segpres antes de ocupar su actual cargo de ministro del Interior. O T C É H “Viene el momento para que el SOCIALISMO DEMOCRÁTICO (... ) pueda tomar sus propias decisiones, al margen de la tutela del FA y PC” Autor: políticos. RENÉ OLIVARES y GABRIEL PARDO.